J. HERNÁNDEZ
"¿Lo que más les ha llamado la atención? La dureza de la vida del poeta, de la cárcel. Muchos han pintado barrotes, eso les ha impactado", explicaba ayer Maria Josep Colomina, la profesora del IES Playa de San Juan que ha trabajado con los alumnos de Bachillerato de las Artes en la actividad "Ilustramos las palabras de Miguel", enmarcada en la semana cultural que celebra el centro en conmemoración del centenario del nacimiento de Miguel Hernández.
La profesora, ayudada por los estudiantes, colgó en una de las paredes del vestíbulo del instituto la obra final: un mural gigante de fondo negro sobre el que destacan los 27 cuadros sobre el poeta y su obra entrelazados "en forma de cubo isométrico que permite crear celdillas y armarlo todo". Dieciocho de los cuadros son retratos de Miguel en blanco y negro, uno por cada alumno de esta clase: "los hay con más acabado, otros con menos; unos clásicos, otros vanguardistas; algunos realistas, otros con una visión más abstracta. La idea es que todos los estudiantes estuvieran representados, por lo que entraron todas las caras que pintaron independientemente de su calidad". La selección se llevó a cabo en los cuadros en color, relativos a poemas interpretados, de los que se eligieron los nueve mejores en una labor a petición de la profesora de Lengua, que les llevó a profundizar en su obra y a hacer un comentario poético.
Entusiasmados con su aportación, algunos alumnos explicaban sus miradas al poeta. Álvaro Pastor optó por pintar el rostro del escritor sobre un fondo que imita la textura de la madera, en contraste con otro retrato sobre cristal. Alejandra Cuenca imitó la fotografía más conocida del poeta y Adrián Reynosa ha dejado su impronta con un Miguel "un poco grafitero". También aparece con una bandera republicana; con dos caras; al estilo pop-art de Andy Warhol con varios rostros repetidos; con distintos perfiles; con la cara reflejada sobre un texto...Siempre en blanco y negro.
El color llega con los cuadros de poemas. Como el amarillo utilizado por Lucía Lara para representar una poesía de su última etapa, "Guerra", que se enmarca en en el contexto de la contienda civil. "Refleja el dolor que siente en ese momento el poeta en la soledad de la prisión". Otra alumna, Marina Zaragoza, eligió "Hijo de la luz", y Alejandra Cuenca "Después del amor", gracias al que "he descubierto su interesante vida". Ana Lledó utilizó el naranja para pintar un poema erótico también de su última etapa con dos personas abrazándose. Por su parte, Begoña Riera ha dibujado el remolino "que le lleva a la libertad", mientras vive en la penumbra de la prisión añorando a Josefina y su ya lejano sentimiento de hombre libre.
En el instituto también se pueden visitar las exposiciones "Las tres heridas del poeta" o "Pintores cubanos interpretan la obra de Miguel Hernández", entre otras.