La devoción a la Santa Faz cumplió ayer 521 años. Fue el 17 de marzo de 1489 cuando, según las crónicas históricas y religiosas, se produjo el primer milagro de la Sagrada Reliquia que se custodia en el monasterio alicantino. Tras un viaje a Roma, el padre Mena se trajo, regalo de un cardenal, el lienzo con la faz de Cristo que había salvado a Venecia de la peste y lo depositó en el fondo de un arcón en una parroquia de San Juan. La sequía azotaba la huerta alicantina y unos vecinos pidieron al sacerdote sacar el lienzo en rogativa: cerca del barranco de Lloixa (donde hoy se asienta el monasterio), cuando una lágrima rodó por el rostro de la Santa Faz. Impresionados, repitieron una semana después la procesión con la Reliquia. Y llovió.
Aquel fue el primer milagro atribuido a la Santa Faz, pero el capellán del monasterio, José Luis Casanova, no deja de escucharlos cada día. "Una chica enferma de cáncer vino a rogarle y al poco tiempo volvió para decirme que los médicos la daban por curada; y un señor de Madrid me escribió para decirme que de niño tuvo la polio, su abuela le llevó a ver la Reliquia y volvió a andar".
Tan venerada en Alicante y tan poco conocida fuera de la provincia. Por ello, el Obispado y el Cabildo han recabado el apoyo del Ayuntamiento y de entidades privadas como la Fundación Jorge Alió o la Fundación Manuel Peláez para trabajar en la difusión del monasterio de la Santa Faz como icono de devoción nacional e internacional, un objetivo que se han marcado de aquí a cuatro años, de cara a la conmemoración del 525 aniversario del Milagro de la Lágrima, en 2014.
El capellán ha presentado a la alcaldesa, Sonia Castedo, un proyecto con diversas ideas para convertir el santuario en centro religioso y cultural "de todo lo relativo a la pasión de Cristo". Una de las propuestas es crear itinerarios entre el monasterio y el santuario murciano de Caravaca de la Cruz. De hecho, ya se ha realizado una experiencia piloto con un grupo de jóvenes que peregrinaron entre ambos centros religiosos, ruta que cubrieron en ocho días.
El capellán estima que una investigación histórica en los archivos del Vaticano impulsaría la imagen de la Santa Faz, que, por otra parte, nunca ha sido sometida a un estudio científico como sí ha ocurrido con la Sábana Santa o el sudario de Oviedo, dos de las reliquias más importantes de la tradición cristiana. Aunque no es contrario a las pruebas científicas, Casanova ha propuesto realizar primero la investigación en Roma, dado que la documentación que había en el monasterio de Santa Faz, "muy valiosa", se perdió en las inundaciones de 1968.
Frente a cualquier estudio, el párroco, licenciado en Derecho Canónigo y Teología en Roma, apuntó que "hay un hecho indudable más allá de lo científico", que es la tradición de 521 años y la presencia cada año de miles de peregrinos; y explicó un episodio poco conocido: Juan Sebastián Elcano, durante su segunda vuelta al mundo, y en plena tormenta, encargó hacer su testamento, que recoge que no pudo cumplir la promesa de visitar la Santa Faz. "Por ello la tripulación, cuando viene a Alicante, visita el monasterio". El sacerdote está en conversaciones con el capellán del barco para que en su interior haya una réplica de la Reliquia surcando los mares.
De momento, la Peregrina, que se celebra el 15 de abril, se presenta con mejoras en la accesibilidad para minusválidos. Asimismo, el Cabildo ha solicitado al Ayuntamiento la colocación de pantallas en la calle de acceso al santuario desde Alicante, y en los alrededores, para que los fieles puedan ver todos los actos religiosos, desde la ceremonia de apertura del camarín para extraer el lienzo sagrado.
Por su parte, la Concejalía de Cultura que dirige Miguel Valor ha convocado el certamen de dibujo y redacción infantil "Miradas a la Santa Faz" para los escolares alicantinos de 6 a 12 años, y ha organizado un concierto en el monasterio para el 23 de abril, a cargo de la Banda Municipal dentro de las actividades para impulsar el Milagro de la Lágrima.