F. J. B.
El consejero-delegado de la naviera Maersk, Ken Hagbarth, advirtió ayer a la comunidad portuaria de Alicante y a las empresas exportadoras que el futuro de la nueva línea con Algeciras (puerto desde el que la naviera alemana navega a todo el mundo) dependerá de la respuesta que dé la provincia al barco que operará todas las semanas.
Hagbarth, acompañado por el presidente del Puerto, Miguel Campoy, y de Francisco Oviedo, responsable de Terminales Marítimas del Sureste (concesionaria de la terminal de contenedores), se mostró rotundo al apuntar que ésta era la segunda oportunidad que se concede a un puerto donde la compañía no había cumplido sus expectativas desde que regresó en 2008. De hecho, Maersk ha abandonado por el mismo motivo Gijón y estuvo a punto de hacer lo mismo en Cartagena.
Desde ayer, el barco recalará todos los jueves en Alicante, cargará y descargará contenedores y pondrá rumbo hacia Algeciras con escala en Cartagena. El portacontenedores tiene capacidad para transportar unas mil unidades en cada singladura. "Alicante tiene potencial, pero hay que llenar el barco y cuando éste se llene, programaremos otro más grande. Lo que también puede pasar es que si las empresas siguen confiando más en Valencia el barco desaparezca. El mercado dictará sentencia", trasladó Hagbarth a la comunidad portuaria.
Maersk operará todos los jueves con el buque "Dartmoor". De bandera de Malta, tiene 134 metros de eslora y capacidad para transportar 951 contenedores, de los que 216 pueden ser frigoríficos. Su velocidad punta es 12 nudos y va equipado con dos grúas propias de 50 toneladas de capacidad. La flota de Maersk está formada por 500 buques portacontenedores con una capacidad para más de 1,7 millones. Desde Algeciras navega a 125 países del mundo. "El éxito será que el barco se quede pequeño", aseveró el consejero-delegado.
Maersk cuenta en Algeciras con una macroterminal de 665.000 m2 y quince grúas, que le permiten 2 millones de movimientos al año.
Por su parte, el presidente del Puerto, Miguel Campoy, reclamó el apoyo de las empresas y anunció tarifas especiales. "Tenemos una oportunidad y debemos aprovecharla. Ningún empresario de Alicante puede decir ahora que no puede exportar desde el Puerto".