S. ESCRIBANO
El aluvión de críticas a la zona acotada del botellón junto a la Volvo sigue, pero no ha echado atrás la propuesta aprobada el martes por la Junta Local de Seguridad. Así, el Ayuntamiento se ratifica en que "es la mejor opción", mientras sigue a expensas de que el Puerto autorice o no la cesión de 4.000 metros cuadrados para el recinto de ocio, pero esta institución insiste en que necesita tiempo. Dos días después, la Subdelegación del Gobierno sigue sin querer posicionarse a favor o en contra del recinto, si bien no se opuso en la Junta y ofreció su colaboración. Los que sí lo hacen y en contra son diferentes colectivos sociales, como vecinos y hosteleros. Los últimos en oponerse son los agentes de la Policía Local agrupados en el sindicato SPPL.
"El botellón es una realidad social a la que no puede dársele la espalda. Necesitaba una solución y seguimos pensando que ésta es la mejor", argumentó ayer el edil de Seguridad, Juan Seva. El concejal señaló que "a día de hoy (por ayer) no se baraja otra alternativa", por si el Puerto finalmente se opone.
Al respecto, Seva recuerda que "todavía no hemos recibido una respuesta" e incide en que durante la Junta los representantes de la Autoridad Portuaria se mostraron favorables, si bien dijeron que lo estudiarían. Ese mismo martes, la alcaldesa, Sonia Castedo, urgió al Puerto a dar una respuesta rápida, pero desde esta institución quieren tomarse su tiempo para determinar si la propuesta es factible legal y operativamente, pues en la zona atracan algunos cruceros y están las oficinas de la Volvo Ocean Race que saldrá de Alicante en 2011. Desde la organización de la regata tampoco quisieron ayer hacer ningún comentario al respecto.
Mientras, la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, sigue sin pronunciarse a favor o en contra de este recinto, si bien no se opuso durante la Junta Local de Seguridad que copresidió junto con la alcaldesa, Sonia Castedo, el martes. "Yo no me puedo oponer, ni valorar si es o no la mejor opción porque no me compete. La alcaldesa hizo su propuesta, la ley lo permite y ella decidió que el Puerto es el mejor lugar. Es algo que depende del Ayuntamiento y nosotros durante la Junta nos comprometimos a colaborar a través del Cuerpo Nacional de Policía". Llinares incide en que "no me puedo oponer a algo que no me compete". Asegura que desde que comenzó la polémica por el botellón afincado en el espigón del Postiguet sostiene el mismo argumento de que "a lo que decida el Ayuntamiento, se prestará colaboración", si bien añade algo: "no quiero usar esto políticamente, para ello está el grupo de la oposición".
Llinares tampoco quiso valorar las declaraciones realizadas el miércoles por el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, en las que dudaba de que "la mejor forma de actuación" por parte de los ayuntamientos para reducir el consumo de alcohol "sea habilitar botellódromos". Sólo indicó que el botellón "es un fenómeno social que hay que abordar teniendo en cuenta diferentes factores" y se mostró confiada en no se propongan alternativas de ocio y "no sólo sea un lugar dónde la gente vaya a emborracharse".
Mientras tanto, el aluvión de críticas sigue. Desde Sindicato Profesional de Policías Locales, Pedro Luis Alpera, sostiene que la ley "prohíbe el botellódromo" y argumenta que las excepciones se aplican en casos puntuales como Hogueras o en algún espectáculo, pero que si el espacio propuesto "abrirá tres días a la semana durante todo el año, no será puntual". Además, advierte de los posibles conflictos que se puedan generar "por contingente humano que puede haber y que será muy difícil de prever, pues el botellódromo puede atraer a gente de toda la provincia". Para el sindicato la propuesta del Ayuntamiento demuestra "que no puede solucionar el problema y se dedica a fomentar el consumo de alcohol". Desde Esquerra Unida, Miguel Ángel Pavón, cree que "el botellódromo de la Volvo es un parche y que sin otras alternativas de ocio nocturno es una medida insuficiente".