F. J. B.
El presidente del tour operador TUI -un millón de turistas británicos al año en la Costa Blanca-, Michael Frenzel, anunció ayer en Berlín al presidente de la Diputación, José Joaquín Ripoll, que el grupo turístico ha incluido a la Costa Blanca en un plan a diez años (2010-2020) con el que convertir a la provincia en el primer destino nacional de los turistas rusos de clase media. La iniciativa serviría para paliar la caída del mercado británico, sobre todo de aquellos turistas ingleses que han dejado de recurrir al tour operador para organizarse sus vacaciones en la provincia.
TUI ha detectado en los últimos tres años un descenso del viajero tradicional que contrataba el viaje y el hotel en un mismo paquete. Gracias a las nuevas tecnologías, a las compañías de bajo coste y al gran conocimiento que tienen los ingleses de las playas y municipios alicantinos (con Benidorm como epicentro), los turistas se organizan cada vez más el viaje por su cuenta, lo que ha hecho reaccionar a TUI en el sentido de buscar nuevos mercados.
Rusia es, hoy, su principal objetivo, según apuntaron ayer fuentes del Patronato Provincial de Turismo. Junto a Ripoll participaron en el encuentro, entre otros, el presidente de Hosbec, Antonio Mayor, y Gema Amor, director del ente.
La apuesta de TUI por el mercado ruso para paliar el descenso de los británicos es firme como lo demuestra que ha estado a punto de comprar el mayorista Natalie Tours, líder actual en Rusia. El mayor problema sigue siendo las trabas en la concesión de visados.