S. E.
En ellas se asegura que supone "un peligro potencial para la vía del tren de alta velocidad". Al respecto, en el documento firmado por el portavoz Roque Moreno y la edil Carmen Sánchez Brufal, se recoge que las instalaciones están "muy próximas" al trazado del AVE y que el terreno está inclinado hacia la vía, lo que en caso de lluvias torrenciales "podrían romper la estabilidad de esa gigantesca acumulación de vertidos y provocar un deslizamiento de parte de ellos, con las aguas tóxicas que los acompañarían, hacia las vías del tren".
Consideran que "no es razonable que tres años después (de la autorización ambiental de 2007) las cuatro celdas deban ser ampliadas con una quinta". Para Brufal "evidencia que el exceso de residuos llega de otras zonas".
La edil socialista Aurora Gómez también alega contra la autorización a Cemex para incinerar más del doble de residuos: 250.000 toneladas al año.