F. J. BENITO
El conseller de Infraestructuras, Mario Flores, anunció ayer, oficialmente, lo que era un secreto a voces prácticamente desde que se aprobó la recuperación del tranvía en Alicante. La futura Línea 2 (Alicante-Hospital-Universidad-San Vicente) se privatizará (concesión según Flores) durante 15 años y, además, también se dejará en manos de la iniciativa privada la gestión y la explotación de las cuatro estaciones emblemáticas de la red tranviaria (MARQ, Mercado, Luceros y futura intermodal) durante cuarenta años.
Dos decisiones que, según aseguraron ayer desde la Generalitat, proporcionarán unos ingresos cercanos a los 350 millones de euros que el Consell utilizará directamente para culminar la extensión del tranvía al aeropuerto de El Altet y Benidorm. El gobierno valenciano necesita liquidez y para ello ha recurrido al Reglamento 1.370/2007 del Parlamento y Consejo europeos que avala la gestión privada del ferrocarril. De hecho, Francia, Italia y Reino Unido llevan ya unos años empleando este modelo.
Flores ha presentado en Alicante la fórmula que, a su juicio, es ideal para dar un buen servicio a los ciudadanos (el viajero no se enterará de quién gestiona la línea 2 porque la seguridad y las tarifas seguirán fijándose desde la Generalitat) y, al mismo tiempo, reducir presión a las maltrechas arcas autonómicas.
Finalmente, la línea Alicante-San Vicente, que en un futuro arrancará desde el barrio de Babel, será gestionada por un operador privado (desde el primer día el grupo SuBus es firme candidato, aunque todavía no se ha lanzado el concurso público). Una línea para la que se prevé un tráfico anual inicial de 6,3 millones usuarios y que está llamada a ser la joya de la corona de la red del tranvía. No sólo porque en el campus de San Vicente estudian cerca de 30.000 alumnos, sino porque los tranvías darán servicio al centro de la ciudad, barrios, Hospital General y el municipio de San Vicente.
El operador que resulte elegido deberá pagar al año unos 24 millones de euros al ente gestor del transporte metropolitano por, entre otros conceptos, la utilización de la infraestructura y el arrendamiento de los tranvías que seguirán siendo de Ferrocarriles de la Generalitat. A esta cantidad hay que añadir el abono de otros 4 millones de euros al año a la empresa que se quede con las estaciones. Sus ingresos llegarán de los billetes y de una tarifa técnica que le abonará el Consell.
En cuanto a la explotación de las estaciones, el adjudicatario las explotará durante 40 años, pero deberá hacer un desembolso inicial de 150 millones de euros. Cantidad con la que el Consell recuperará la inversión realizada en la construcción de las paradas del MARQ, Luceros y Mercado Central, y en la que también se incluye el coste de la estación que estará en el futuro complejo intermodal donde llegará el AVE (actual estación de Adif). Esta empresa recibirá 4 millones de euros al año de la explotadora de la línea a la Universidad y otro canon que aún debe fijarse de FGV por la utilización de las estaciones por los tranvías de la Linea 1 (Alicante-Benidorm y bucle de San Juan).
Flores trató de explicar ayer a los sindicatos de FGV su iniciativa. El conseller subrayó que el "modelo de concesión permitirá que el tranvía metropolitano siga creciendo porque los ingresos permitirán un desahogo económico". Sólo así podrán ejecutarse obras como los túneles bajo la Serra Grossa, ramificaciones a Villafranqueza y San Gabriel y la extensión a El Altet y Benidorm.
El comité de empresa duda de la seguridad
Los sindicatos en el comité de empresa de Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) expresaron sus "dudas" en torno a los estándares de seguridad en el tramo del tranvía que a partir de 2011 será "compartido" por convoyes gestionados de forma pública y privada. Así se lo trasladaron ayer los representantes de los trabajadores al conseller Mario Flores.
A la salida del encuentro, que duró 90 minutos, el representante de CC OO, Francisco Latorre, señaló que "Flores les ratificó, una vez más, la decisión política del Consell de privatizar la gestión de la Línea 2 por motivos económicos, y les ha informado de que los detalles de la concesión serán conocidos a partir de la publicación del pliego de condiciones, seguramente a partir del lunes. Los sindicatos también tienen incertidumbre acerca del tipo de servicio que ofrecerá la empresa privada que gane el concurso, así como sobre otros aspectos, como el mantenimiento de las unidades y de la vía.