F. J. B.
El descenso de la actividad portuaria en Alicante desde que comenzó la crisis económica amenaza ahora, incluso, con dejar a los muelles sin un servicio clave para el movimiento de buques, la ayuda que prestan los remolcadores a la entrada y salida de los buques mercantes.
La empresa Realsa, concesionaria de un servicio que el Puerto prorrogó a finales de 2009, autorizándole una subida de tarifas del 10%, ha presentado en Dirección Territorial de Trabajo un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con el que prevé reducir a la mitad su plantilla de trabajadores en el Puerto, lo que en la práctica tendría como consecuencia la retirada de uno de los dos barcos con los que realiza su trabajo.
La empresa pretende prescindir de 6 tripulantes e, incluso y según denunció ayer Carlos Bonet, responsable de Marina Mercante en UGT, ha amenazado al Puerto con renunciar a la concesión e irse de Alicante. El motivo no es otro que la drástica reducción de los servicios que prestan los dos remolcadores: de mil en 2007 se pasó a apenas 400 en 2009.
Fuentes de la Autoridad Portuaria de Alicante admitieron ayer que ahora mismo existe un conflicto laboral entre la mercantil y sus trabajadores, pero aseguraron que Realsa les ha asegurado que, pase lo que pase con el ERE, mantendrán su servicio en el Puerto según las condiciones establecidas en la concesión, es decir con dos remolcadores. Extremo que no se cree UGT. En este sentido, Carlos Bonet, anunció ayer que el sindicato ha preparado una batería de alegaciones que presentará ante el juez el próximo miércoles cuando se debe resolver si sigue adelante el expediente de regulación de empleo.
Bonet citó, entre ellas, el hecho de que "por encima de todo debe prevalecer el carácter de servicio público prestado por los remolcadores, con lo que como ocurre con los bomberos o la policía su trabajo no debe plantearse en términos de rentabilidad económica sino por la necesidad de sus servicios".
La presencia de los remolcadores (los barcos deben solicitar sus servicios cuando, por ejemplo, su eslora supera los 150 metros) en el Puerto de Alicante es, si cabe, más importante, incluso, que en otros puertos, debido a que el alicantino carece de un barco fijo de Salvamento Marítimo cuya base está entre Cartagena y Mallorca, lo que lastra su tiempo de respuesta. Los remolcadores pueden realizar también este tipo de servicios.
Carlos Bonet cuestionó también las razones que ha expuesto la empresa Realsa para presentar el ERE. "Se trata de una filial del grupo de empresas Reyser con presencia en varios puertos españoles y que figura como propietaria de los dos remolcadores que alquila a su filial Realsa. Quizá éste tenga pérdidas pero no Reyser, algo que se debe tener en cuenta". El responsable de UGT apuntó, por último, que "en un momento como el que vive el Puerto no podemos permitirnos el lujo de perder un servicio como el de los remolcadores, porque el paso siguiente podría ser que las navieras dejaran de llegar a Alicante al reducirse la seguridad".