P.R.F.
A la Diputación no le quedó ayer otro remedio que abrir la puerta a la negociación con los trabajadores del Consorcio Provincial de Bomberos. Con los representantes sindicales, de nuevo, a las puertas del Palacio Provincial, en esta ocasión, con la idea de organizar su protesta en el interior del salón de plenos, donde se reunía la corporación en la sesión ordinaria de marzo, el diputado Javier Castañer convenció a los sindicatos, se reunió con ellos mientras se celebraba el pleno y, al menos, logró aplazar las movilizaciones. Su único compromiso fue convocar la próxima semana una ronda negociadora para perfilar un acuerdo.
Según explicó Castañer, «las cuestiones que afectan a funcionamiento del trabajo, las aplicaremos de inmediato; las reivindicaciones económicas no es el momento de abordarlas por la crisis pero, en todo caso, se afrontarán en función de su prioridad en cuanto se pueda». La ausencia de protestas de los Bomberos convirtió la sesión en un pleno de «guante blanco» en la que PP y PSPV volvieron a pactar la aprobación conjunta del plan de obras y servicios con 48 actuaciones, unos 15 millones de euros de inversión y dando prioridad a los pequeños municipios. También se dio luz verde por unanimidad a una declaración institucional de respaldo al proyecto de crear una gran zona de ocio en las instalaciones de la base de Aitana. Finalmente, vía modificación de crédito, se dotaron 3,5 millones para contratos temporales y 1,6 para campos deportivos con cesped artificial.