S. LLINARES
Se acercó a la habitación de su hija de 9 años varias veces en la misma noche para abusar, presuntamente, de la menor. Por estos hechos se juzgó ayer a un hombre en el Palacio de Justicia de Benalúa, para quien la fiscal solicita dos años de prisión por un delito de abuso sexual. Por su parte, la acusación particular pide para él 40 años ?-diez por cada una de las cuatro veces que la niña relató que su padre entró en la habitación-, pena a la que añade un delito de exhibicionismo.
Según la calificación fiscal, la menor se encontraba en su habitación de su domicilio de Elda hace ahora tres años y medio cuando su padre se acercó en cuatro ocasiones hasta ella, donde le realizó tocamientos. El progenitor, que tenía a su hija en casa porque así le tocaba por el turno de régimen de visitas, ya que no vivía con la madre sino con su actual mujer, llegó a pedirle a la menor que le practicara una felación, según la calificación del Ministerio Público, que se basa en la declaración efectuada por la menor a instancias de la denuncia que interpuso su madre un mes después. Durante esa noche a la que se refiere la pequeña, el padre puso también, presuntamente, una película pornográfica. Un mes después, cuando tenía que volver a estar con su padre, la menor fingió un dolor de barriga para no irse con él y fue cuando a preguntas de su madre y su tía, relató que su padre le había tocado. La menor volvió a afirmar ayer durante el juicio que fue objeto de tocamientos por parte de su progenitor. Un informe pericial aportado al proceso descarta que la pequeña haya inventado los hechos o que haya estado recibiendo presiones para manipular su declaración. Según el informe, la niña sufrió abusos sexuales que le han dejado secuelas psicológicas.
La defensa del acusado alegó, por su parte, que la niña no precisó ayer cuántas veces entró su padre en la habitación, lo que le pareció llamativo, cuando anteriormente había sido tan precisa al decir que eran cuatro. También se acogió al testimonio de la actual esposa del acusado, que declaró que no notó que su marido se levantara de la cama en ningún momento de la noche en la que se produjeron los hechos según la menor. Alegó además que el informe tenía deficiencias.