P. A.
Pese al espectacular aumento de casos de agresiones a médicos la cifras no son más que un pequeño reflejo de un gran problema que en su mayor parte permanece oculto.
"Los datos no se corresponden con la realidad porque la gente continúa teniendo mucho miedo a denunciar ante posibles represalias", explica Antonia Segura, secretaria general de Sanidad de CC OO.
Una situación que confirman desde el Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (CECOVA). En palabras de su presidente, José Antonio Ávila, "hay miedo en el colectivo de profesionales sanitarios y hay que trabajar para ganar la confianza de los trabajadores en su administración sanitaria para que se sientan protegidos y vean que las denuncias sirven para algo". De hecho, el 83% de los profesionales de Enfermería de la Comunidad ha sido víctima de agresiones verbales o físicas en el ámbito laboral, a tenor de los resultados de una encuesta del CECOVA a través de su portal en internet. En concreto, mayoritariamente, el 60% de las enfermeras que votaron en la consulta aseguró haber sido víctima de agresiones de carácter verbal en el trabajo, mientras que un 19% de las enfermeras sufrió insultos y vejaciones, acompañados de violencia física en el ámbito laboral por parte de usuarios o familiares de pacientes, y otro 4% de los votantes en la encuesta aseguró haber sido víctima de un ataque con violencia física.
Solamente el 17% de las enfermeras aseguraron que no han sufrido ningún tipo de agresión.