PERE ROSTOLL
Obligado por una tensión política que ha vuelto a situar a la Comunidad en la picota mediática de toda España, al PP, con el propio Francisco Camps a la cabeza, no le quedó ayer otra salida que guardar la artillería para otra ocasión y rectificar. Los populares revocaron la sanción contra el síndic del PSPV, Ángel Luna, y le permitieron, finalmente, debatir en el "cara a cara" con Camps; pero, sobre todo, forzaron a todo un vicepresidente del Consell como Juan Cotino, mentor político del jefe del Consell, a disculparse con la diputada de Compromís, Mònica Oltra, a la que el miércoles, en medio de una monumental bronca, insultó con la insinuación de que la parlamentaria no conocía a su padre. Fue un intento de recomponer el clima institucional con intervenciones de perfil bajo desde la bancada del PP pero que, sin embargo, topó con otro durísimo alegato del síndic del PSPV, Ángel Luna, contra el titular de la Generalitat al que llegó a ubicar "en la Sicilia profunda".
Consciente de que la bronca política de la Comunidad podía volver a alcanzar resonancia en toda España por tercer día consecutivo, a primera hora de la mañana, la presidenta de las Cortes, Milagrosa Martínez, por orden de Camps, convocó a los síndics de los grupos para llegar a un acuerdo que permitiera continuar el pleno, suspendido la tarde anterior tras el desalojo de Luna, en unas condiciones de cierta normalidad. Durante la reunión, el portavoz del PSPV cuestionó que su expulsión le impidiera enfrentarse a Camps -tal y como Rafael Maluenda, que presidía el miércoles la sesión en ausencia de Martínez, le advirtió- y Compromís anunció que pediría una rectificación pública a Cotino. Con un cierto consenso para garantizar la normalidad en el hemiciclo, el pleno se inició con Maluenda como presidente de la Mesa. Era la fórmula elegida por el PP para que el diputado diera la cara después de que la sesión se le fuera claramente de las manos y evitar así un mayor desgaste para Milagrosa Martínez.
Rafael Maluenda informó a la Cámara del acuerdo tomado en la junta de síndics y dio marcha atrás en su decisión de impedir a Ángel Luna su "cara a cara" con Camps. A continuación, obligado y a su manera, el conseller Juan Cotino, solicitó la palabra para solicitar "excusas o perdón" a la parlamentaria de Compromís "por las palabras que pude decir ayer y que pudieron ser ofensivas". Cotino, como se recordará, insinuó que Oltra "posiblemente" no conocía a su padre. La diputada aceptó la petición de perdón pero dejó claro que eso "no será una mordaza". Con la tensión algo más diluida, Martínez tomó el timón y arrancó el debate.
Compromís exige la gratuidad de la AP-7
y el Consell se suma
En su turno de debate con Camps, el síndic de Compromís, Enric Morera, emplazó a Camps a sumarse a una propuesta para liberalizar el peaje de la AP-7 y convertirla en una vía gratuita, una reivindicación histórica del nacionalismo valenciano y de la izquierda alternativa. Camps se comprometió a respaldar la cuestión. Sin embargo, cabe recordar, fue el PP, con Aznar en Madrid y Zaplana en Valencia, el que alargó la concesión hasta el año 2019. Morera presentará una proposición no de ley para determinar la voluntad del PP para reclamar la efectividad de la medida.