REDACCIÓN
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ha defendido que el gobierno del PP "siempre" tiene al diálogo y al acuerdo como "señas de identidad" principales pero ha advertido de que no pedirá "constantemente a quien se autoexcluye que se incorpore a la alegría de trabajar" por la Comunidad. Camps, que en la sesión de control respondía así a una pregunta de los socialistas sobre la posibilidad de llegar a acuerdos con los socialistas valencianos, acusó al PSPV de "utilizar frases gruesas" para "autoexcluirse" porque no ha sido capaz de "encontrar el camino para el diálogo". El perfil institucional y dialogante que quiso mostrar el titular de la Generalitat, sin embargo, hizo de contraste con su rechazo a llegar a pactos.
El portavoz del PSPV, Ángel Luna, volvió a poner su artillería a toda potencia y echó en cara a Camps su intento de "ocultar" información a la oposición y de tratar de "castigarla y aislarla" desde que empezaron a preguntar por el caso Gürtel. "Estos comportamientos -sentenció- me recuerdan a situaciones de la Sicilia profunda o de Calabria", en una referencia a los dos principales enclaves en los que opera la mafia en Italia.
Para Luna, es "únicamente la búsqueda de la impunidad" del presidente lo que trae "el problema al normal funcionamiento de las instituciones", al tiempo que le ha advertido de que el PSPV seguirá "hasta el final" y no cambiará "los principios por la placidez institucional". El jefe del Consell criticó que Luna, cuando parecía que venía a las Cortes a hablar de "diálogo y acuerdo", ha optado, finalmente, por volver a hablar de "sí mismo" y le recriminó vivir en "la autoexclusión constante y la marginación política", lo que a su juicio tendrá su repercusión en las urnas. "El centro español ha sido siempre gente de diálogo", apuntó Camps.