F. ARABÍ
El hombre que ha gobernado Radiotelevisió Valenciana en los últimos 15 años, como responsable de toda la política de personal y, después, también de las adjudicaciones, era el número dos en el organigrama del ente público. Sobre el papel. En la realidad del día a día, Vicente Sanz solía ejercer de uno. Para la dirección del PP valenciano, el recién destituido secretario general de RTVV, tras la denuncia por acoso sexual que la han interpuesto tres trabajadoras, no era ni un alto cargo en la Administración ni tenía ninguna responsabilidad en el partido. Por eso no ha sido suspendido de militancia en aplicación del código ético aireado por Mariano Rajoy. "Vicente Sanz es un militante de base", subrayaban ayer fuentes del partido. No es el único argumento utilizado. Desde la dirección explicaron, asimismo, que todavía no hay una decisión judicial tomada sobre la denuncia, por lo que consideran precipitado adoptar medida disciplinaria alguna.
Una prevención que contrasta con la contundencia con la que el director general del ente público, José López Jaraba, ejecutó, en sintonía programada con Presidencia, a Sanz y lo obligó a pactar su retirada de la escena en forma de "suspensión cautelar de sus funciones" como si fuera a solicitud del ya ex secretario general. Fuentes de la Generalitat indicaron ayer que es muy probable que Vicente Sanz no regrese a su puesto directivo porque le queda poco más de un año para cumplir 65 años y alcanzar la jubilación. Ese escenario cambiaría sólo en dos circunstancias: si de forma inminente la denuncia por acoso se resuelve de forma favorable a Sanz o en caso de que éste pidiera la incorporación la plaza que ganó por oposición hace veinte años, cosa que no ha sucedido.
Aunque el ex número dos de RTVV disfrutaba de un contrato de alta dirección, no percibirá indemnización alguna porque, al contrario de lo que sucedía hasta ahora, este tipo de relaciones laborales fuera de convenio ya no están blindadas con pagas de 45 días por año cuando se rescinde el contrato. Ese privilegio desapareció hace unos meses, ya con López Jaraba en el cargo. Estos contratos tampoco otorgan derecho a cobrar el paro. Las funciones de Vicente Sanz las ejerce, desde ayer, Juan Prefaci, jefe de gabinete del director general e histórico militante popular.
Mientras, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad, tras una denuncia socialista, ha anulado el decreto de nombramiento de Pedro García como director general de RTVV en 2007 por considerar que se infringió la Ley de Creación de al ente público, dado que no se cumplió el precepto de intentar que la propuesta de nombramiento fuera aprobada por el consejo de administración por mayoría cualificada de dos tercios, antes de dar por buena la mayoría absoluta. El fallo del TSJ tiene mucho más calado de lo que parece, dado que la designación de José López Jaraba, sucesor de García, fue calcada. Se encargó de subrayarlo ayer el portavoz socialista en las Cortes, Ángel Luna. Jaraba, dijo, fue nombrado "siguiendo exactamente el mismo procedimiento, por lo que hay fundadas dudas de que tampoco esté dirigiendo RTVV de forma legal". En un fallo emitido el 11 de febrero, contra el que cabe recurso ante el Tribunal Supremo, el alto tribunal valenciano estima la demanda del PSPV.