J. A.
Muchas de las casas de compraventa funcionan también como casas de empeño. Por un recargo del 20% del valor de la pieza, el cliente que no quiere desprenderse de sus joyas puede recuperarlas en un determinado periodo de tiempo, por lo general un mes, que se puede prorrogar siempre que se pague.
Desde un establecimiento abierto poco más de cuatro meses en el centro de la localidad de Petrer aseguraban esta semana que mucha gente se acoge a esta modalidad, aunque son muy pocos los que finalmente vuelven para desempeñar las piezas. "Nosotros, por ejemplo, pagamos por una pulsera 13 gramos 143 euros. Si el cliente la quiere recuperar, tendría que pagar los 143 euros más 28 euros de depósito, sólo durante un mes. Si pasado ese tiempo no puede hacer frente al pago total, le podemos seguir guardando la pieza durante otro mes siempre que abone una cantidad de 14 euros".