PERE ROSTOLL
OJosé Joaquín Ripoll, presidente de la Diputación y líder provincial del PP, convoca los congresos locales que todavía tiene pendientes de celebrar -un total de 51 a día de hoy-; o la cúpula regional de los populares, controlada por Francisco Camps, activará el "plan b", con el que ya cuenta, y los organizará directamente al margen de la dirección del PP en Alicante a la que, formalmente, corresponde poner fecha a los cónclaves. La ejecutiva de Camps tiene sobre su mesa un informe jurídico que le permitiría la celebración de las asambleas locales que restan sin tener en cuenta a Alicante. De momento, es un argumento de presión pero, casi de inmediato, puede convertirse en un nuevo elemento de fricción entre los afines a Ripoll y los seguidores del presidente de la Generalitat.
Estatutariamente, la convocatoria de los congresos locales del PP corresponde a la ejecutiva provincial. Hace meses que la cúpula regional, sin embargo, apremia, sin éxito, a Joaquín Ripoll para cerrar de inmediato la renovación de las presidencias locales. Hoy, catorce meses después del congreso provincial que Ripoll ganó por apenas cinco votos, de hecho, todavía quedan 51 asambleas por convocar, entre las que figuran las de Alicante, Elche, Benidorm o Torrevieja. En Valencia y Castellón, por contra, el proceso ya ha finalizado.
En el caso de que Ripoll no cierre el proceso antes del 30 de junio -la fecha tope que contempla Valencia-, la cúpula regional del PP o Génova celebrarán directamente el congreso. ¿Cómo? Sencillo. Al no convocarse la asamblea, cualquier militante de las agrupaciones afectadas podría elevar un escrito de queja al comité de garantías del PP alegando una vulneración de sus derechos como afiliado, entre los que figura la potestad de elegir al presidente del partido en cada localidad. Entiende la cúpula regional del PP que la ausencia de una convocatoria estaría conculcando derechos de la militancia y, por tanto aunque siempre debería mediar el recurso de cualquier afiliado, el órgano superior -la dirección regional del PP o Madrid- asumiría la competencia de celebrar el cónclave.
De momento, esa posibilidad es un argumento de presión para que Ripoll acelere la convocatoria de los congresos locales. El presidente provincial del PP, en principio, tiene la intención de mantener el calendario que tenía previsto. El próximo sábado 27 de febrero, Ripoll convocará a su ejecutiva y a la junta directiva provincial del PP para poner fecha a 29 congresos locales. En esa lista, por ejemplo, figurarán el de Elda y, casi con total seguridad, el de l'Alfàs del Pi, amenazado por un fuerte conflicto interno.
Entre los 22 congresos locales que todavía restarán aparecen el de Alicante, a expensas del posible acuerdo entre el propio Ripoll y la alcaldesa Sonia Castedo; el de Elche y Torrevieja, que la dirección provincial del PP no quiere convocar en tanto no se resuelvan los expedientes contra Emigdio Tormo y Domingo Soler; o Benidorm. Ripoll sostiene que los convocará antes del verano. Pero, de no cumplir, Valencia lo está esperando y los celebrará sin tenerle en cuenta.