P. R. F.
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, garantizó ayer en las Cortes que, llegado el momento, no dudará en llegar hasta el Tribunal Constitucional en defensa del Tajo-Segura. En una de las réplicas al síndic de Compromís, Enric Morera, durante la sesión de control parlamentario que se celebró ayer en las Cortes, el jefe del Consell se comprometió a recurrir a los tribunales si el Estatuto de Castilla-La Mancha incluye una reserva hídrica que limite el futuro del trasvase, vital para el abastecimiento hídrico de la provincia, pero, sin embargo, evitó por completo el guiño que le hizo Morera -que se estrenaba como portavoz del grupo que comparten los diputados del Bloc e Iniciativa- para llegar a un acuerdo unánime, como ocurrió hace dos días en la Asamblea de Murcia, para reivindicar la vigencia del trasvase.
El presidente de la Generalitat se mostró extremadamente duro con el portavoz de Compromís, que debutaba en una sesión de control tras sustituir a Mònica Oltra al frente del grupo. Camps responsabilizó a Enric Morera, al que consideró "políticamente acabado", del actual conflicto hídrico al recordar que, en su día, el Bloc respaldó las tesis de la Nueva Cultura del Agua, contrarias al trasvase del agua del Ebro y a la conducción Júcar-Vinalopó desde Cortes de Pallás. "Ustedes dieron alas a lo que hoy es un problema entre territorios", dijo Camps que dudó de la opción de Compromís como garante del valencianismo político en las elecciones de 2011. "El valencianismo está en el PP", apuntó jaleado por sus diputados.
Enric Morera, en la réplica, definió a Francisco Camps como el presidente del "conflicto del agua" y recordó que son populares y socialsistas los que "clandestinamente" están pactando una salida que, advirtió, "hará desaparecer un recurso fundamental para las comarcas de Alicante". En esa tesitura, el secretario general del Bloc puso en cuestión no sólo el peso político del titular de la Generalitat en Madrid sino su poder frente a María Dolores de Cospedal, número dos de Rajoy en el PP y presidenta del partido en Castilla-La Mancha, para tratar de salvar la conducción hídrica.
"La mayor rentabilidad"
Por su parte, María Dolores de Cospedal, en rueda de prensa, dijo que su pretensión en la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha es "sacar la mayor rentabilidad posible sin perjudicar los intereses de los demás". Tras pedir "prudencia" al estar abierto el proceso de negociación, la secretaria general del PP evitó entrar en conflicto con sus compañeros de Murcia y con Camps y, en todo caso, consideró que la posición de ambas organizaciones territoriales no debe "entorpecer" la reforma estatutaria.