P. A.
El Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA) ha comunicado a los vecinos de Rabasa que las obras de urbanización de la segunda fase del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) "se reanudarán de forma inmediata", según explicó ayer el presidente de la Asociación de Vecinos Sagrada Familia de Rabasa, Antonio Balibrea.
El representante vecinal asegura que el gerente del IVVSA se puso ayer en contacto con ellos "y nos confirmó que, tras mantener una reunión con la empresa que ejecuta las obras, se acordó la reanudación inmediata de las mismas". Además, concretó Balibrea, "nos han asegurado que se dará prioridad absoluta a la parte consolidada, donde están las viviendas y los colegios". Este periódico trató ayer de ponerse en contacto con el IVVSA sin obtener respuesta.
La Asociación de Vecinos de Rabasa mantendrá el próximo lunes una reunión con otras asociaciones de residentes de la zona. "Si entonces vemos que efectivamente las obras se han reanudado, suspenderemos la manifestación que teníamos previsto celebrar el próximo miércoles".
Por su parte, Vecinos por Alicante ha comprobado "cómo en los últimos días ha habido cierto movimiento de trabajadores en la zona", explicó ayer José Luis Valdés.
Además, "desde el IVVSA se han puesto en contacto con nosotros y nos han emplazado a una reunión para hoy, por lo que nos da la sensación de que efectivamente las obras se van a reanudar de manera inmediata". Sin embargo, desde Vecinos por Alicante aseguran que "no nos conformamos con que sea una reanudación parcial, las obras deben terminarse lo antes posible" El Plan de Reforma Interior de Rabasa prevé la urbanización de 130.000 metros cuadrados y contempla la creación de más de 300 VPO, plazas públicas y una zona comercial. El pasado lunes, 8 de febrero, los vecinos de la zona denunciaron que los trabajos habían sido paralizados. Unas obras que acumulan retraso tras retraso, ya que tenían que haber empezado en 1996 y no lo hicieron hasta noviembre de 2008. Los trabajos de urbanización deberían haber finalizado un año después, en noviembre de 2009.
La paralización de las obras afecta a más de 750 familias aspirantes a una VPO en la zona. Además, los padres de alumnos de colegios de la zona han denunciado el camino de obstáculos que sus hijos deben atravesar para llegar a clase debido a las obras.