P. CERRADA
La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas en Crevillent y Gran Alacant (Santa Pola) como presuntas autoras de una estafa piramidal que podría superar los 115.000 euros y que afecta al menos a 26 personas residentes en las provincias de Alicante y Murcia, aunque el número de afectados es mucho mayor porque muchos implicados son familiares o amigos de los detenidos y no reconocen la estafa y otros han realizado pequeñas aportaciones y no han querido denunciar. Los investigadores han realizado cuatro registros, tres de ellos en viviendas y uno en una consulta naturópata.
El sistema se conoce como "la rueda" y los presuntos estafadores celebraban cada domingo reuniones en Crevillent y Elche donde los asistentes realizaban aportaciones económicas y les aseguraban que el dinero nunca se perdía y era una alternativa al capitalismo para obtener beneficios económicos en un corto espacio de tiempo, según informó ayer la Comandancia.
Las investigaciones se iniciaron en mayo de 2009 tras detectar la Guardia Civil que desde septiembre de 2008 los domingos los participantes de "la rueda" se reunían en Crevillent y Elche y uno de los líderes les impartía charlas en las que les infundía tranquilidad y les explicaba que el dinero depositado en la rueda era una inversión que nunca se podía perder y se trataba de un sistema alternativo y más seguro que el de las entidades bancarias para lograr beneficios a corto plazo y ayudar a las personas más necesitadas.
Antes de la reunión dominical los participantes debían llamar durante la semana para decir la cantidad de dinero que iban a aportar a la rueda, aunque también aceptaban aportaciones puntuales de participantes espontáneos que no estuvieran aún apuntado en el sistema.
Cada participante tenía un nombre de guerra o apodo para elaborar una lista en la que cada un se posicionaba en función de la fecha de entrada y los primeros eran los que empezaban antes a cobrar.
Las aportaciones sobre la mesa de las reuniones eran en efectivo y oscilaban entre 100, 500, 1.000, 2.000 ó 5.000 euros. Según la Guardia Civil, el dirigente de la rueda era el centro del círculo, que se iba fragmentando en tres niveles más hasta que a su alrededor había 8 personas. En ese instante el dirigente cobraba el dinero de la primera rueda y los posicionados en el segundo nivel formaban sus nuevas ruedas y así sucesivamente mientras hubiera un número suficiente de participantes.
El resultado era un gran número de participantes que habían invertido su dinero no obtenían beneficios porque nunca llegaban a estar como dirigentes en el centro de la rueda. Cuando alguna persona quería recuperar el dinero invertido lo remitían a la persona que lo había captado para participar en la rueda. Si en algún momento los asistentes protestaban por la asignación del orden de participación, se realizaba un sorteo permitiendo entrar en los niveles centrales a algún participante que obtenía rápidamente beneficios, parte de los cuales se los quedaban los dirigentes para ayudar a los necesitados.
Los detenidos son una mujer de 49 años que se hacía pasar por abogada y acudía a las ruedas semanales en calidad de dirigente y para asegurar la legalidad de las actividades, un hombre de 30 años que captaba clientes y repartía dinero, una mujer de 41 años esposa del líder y un hombre de 47 años considerado dirigente máximo e introductor del sistema en la provincia, quien impartía charlas basadas en la filosofía del bienestar y ayuda a los necesitados, según la Benemérita.