REPORTAJE. TRIBUNALES
S.LL.
El riesgo por agresiones al que están sometidos los funcionarios de prisiones no escapa, ni tan siquiera, a los daños que puede causar algo aparentemente tan inofensivo como un bolígrafo. Un preso de la cárcel de Fontcalent fue condenado ayer a un año de prisión por intentar lesionar a un funcionario de este centro penitenciario con un bolígrafo de plástico transparente partido por la mitad.
El fiscal solicitaba dos años de cárcel para el acusado por estos hechos, ocurridos durante el pasado verano, pero ayer la juez pudo dictar sentencia al declararse el reo conforme con una pena de un año de prisión.
El intento de agresión se produjo en la cárcel de Fontcalent cuando el procesado, D.R.A, se abalanzó contra el trabajador con el bolígrafo en la mano. Uno de los compañeros del funcionario pudo reaccionar a tiempo y evitar el pinchazo. Los servicios de vigilancia penitenciaria actuaron ante este hecho, por el que se acusó al reo de atentado contra la autoridad. El funcionario al que intentó agredir explicó ayer que fue su compañero el que le evitó "un pinchazo" con el bolígrafo al poder responder "con rapidez" ante la actitud del preso. Indicó que este tipo de arma improvisada "puede llegar a causarte una buena herida".
Aunque ni siquiera los bolígrafos están al alcance de los presos, lo cierto es que si un reo se hace con uno puede llegar a causar estragos. Según han indicado fuentes consultadas por este diario, se han dado casos en los que los presos han llegado a fabricar cuchillos improvisados más sofisticados con bolígrafos, a los que adhieren una cuchilla de afeitar, logrando así convertirlos en una navaja. Otro modo de fabricar armas a base de ingenio consiste es usar palos de escobas. Todo puede servirles para fabricarse un punzón. Un preso de Fontcalent también provocó el pasado verano un incidente con un trozo de palo de escoba del que se valió para realizar un "pincho casero" con el que atacó a un funcionario que prestaba servicio de vigilancia en el módulo.
El riesgo al que están expuestos los trabajadores de la prisión también se materializó durante el mes de agosto. El sindicato CSIF denunció que un recluso lesionó a un trabajador, al que le rompió un labio y causó contusiones. Los hechos ocurrieron en el módulo 4 que alberga a los presos más peligrosos.
Entre los mismos reclusos también se producen situaciones violentas. El fiscal solicitó una pena de tres años de prisión para un preso de Fontcalent por cortarle la cara a otro con una cuchilla, hecho por el que la víctima recibió una veintena de puntos. En otros casos, como el ocurrido en agosto del pasado año, la agresiones pueden acabar en la muerte.