CLARA R. FORNER
Potenciar el atractivo comercial de la calle Reyes Católicos, facilitando el paso de los peatones, es el objetivo de las obras que se van a ejecutar este año en el citado vial, financiadas con el Plan Confianza de la Generalitat.
El proyecto, redactado por el área de Atención Urbana a petición la Concejalía de Comercio, pretende "hacer más transitable para los peatones la zona de actuación, ampliando la anchura de las aceras, en detrimento de la calzada", según recoge el citado documento. Para mejorar el paso de los ciudadanos, se consolidan los dos carriles de circulación que ahora existen, uno para autobuses y taxis y el otro para el resto de los vehículos, mientras que se eliminará el carril de aparcamiento en cordón que existe en el primer tramo de la calle.
La acera de los números impares será un poco más ancha, de tres metros, debido a que es donde se sitúan las paradas de los autobuses. De este modo se pretende evitar la estrechez con la que circulan ahora los ciudadanos al llegar a los puntos donde otras personas esperan el autobús. En el lado de los pares la acera medirá 2,40 metros.
A pesar de que Reyes Católicos es un importante eje comercial, actualmente sus aceras están muy deterioradas y los carriles están separados con unas balizas y piezas de hormigón prefabricado, lo que ofrece una imagen poco estética.
La actuación prevista contempla la pavimentación de las aceras con baldosas de gres porcelánico. El informe técnico apunta que se van a utilizar "unos materiales de gran durabilidad y calidad".
La separación entre el carril-bus y el destinado al resto de los vehículos se ejecutará con unas piezas especiales de polietileno de baja densidad. En las aceras también está previsto intercalar unas pilonas de acero inoxidable junto al bordillo, a una distancia de tres metros, con el fin de evitar que los vehículos invadan las aceras.
Presupuesto y plazos
El presupuesto total de licitación de la obra asciende a 843.492 euros y el plazo de ejecución de los trabajos se ha establecido en seis meses. Esta obra, incluida en el Plan Especial de apoyo a la Inversión Productiva en Municipios de la Comunidad Valenciana, podría comenzar en el segundo trimestre del año.
Reposición de los servicios existentes
Al cambiar la alineación de las aceras habrá que modificar algunos de los servicios existentes, como la red de telecomunicaciones, imbornales y semáforos. En principio no se afectará al resto de redes subterráneas, ya que discurren por debajo de las aceras.
Durante las obras se reducirá la anchura de la calzada, dejándola a veces en un solo carril e incluso llegando a cerrar al tráfico la calle. Cuando quede un carril, las cinco líneas de autobús que pasan por este vial se desviarán por Maisonnave. Tampoco se podrán utilizar los garajes que coincidan con la zona de obras y se habilitarán pasarelas de seguridad para facilitar el acceso de peatones a viviendas y comercios. Los trabajos se dividirán en dos fases, una por cada acera.