F. J. BENITO
La apertura de la nueva línea de Alta Velocidad entre Madrid y Málaga (24 de diciembre de 2007) ha catapultado la capacidad de atracción de turistas madrileños hacia la Costa del Sol, al ganar 700.000 viajeros al año en comparación con el escenario inmediatamente anterior a la puesta en servicio del AVE. En concreto, el corredor Atocha-Málaga pasó del millón de pasajeros de 2007 a cerca de 1,7 millones anuales en la actualidad. Mientras, el tráfico ferroviario entre Madrid y Alicante se ha estancado en 1,2 millones de pasajeros al año (800.000 directos), aunque se espera un repunte espectacular a partir de 2011, cuando los trenes circulen por los nuevos tramos del AVE desde Albacete a Madrid.
La Costa del Sol lleva ya dos años a 2 horas y 40 minutos de viaje en tren directo desde Madrid y eso se nota. La llegada al Ministerio de Fomento de la malagueña Magdalena Álvarez aceleró el proyecto Madrid-Córdoba-Málaga (actuación que se planificó una vez anunciada la construcción del AVE entre Madrid y la Comunidad Valenciana en 2001) y los resultados no se han hecho esperar dotando a la Costa del Sol (gran rival de la provincia en el mercado nacional) de un elemento que le hace ser mucho más competitiva.
El viaje en tren de Madrid a Málaga se ha reducido en una hora y 17 minutos y Renfe ofrece 12 servicios diarios en cada sentido con una media de 4.200 plazas que aumentan hasta las 8.000 los viernes. El precio medio del billete de ida y vuelta es de 140 euros, lo que confirma que la tarifa no ha sido, en este caso, un factor que limite los viajes.
En cuanto a la provincia, Fomento prevé que el corredor ferroviario Alicante-Madrid gane 800.000 pasajeros nuevos, prácticamente de forma inmediata, a partir de 2011, año el que está previsto que esté plenamente operativo el AVE a Valencia y, por tanto, los trenes que partan de Alicante puedan utilizar los tramos comunes de la línea de Alta Velocidad en Albacete, Cuenca y Madrid. Esta infraestructura posibilitará la reducción del viaje entre Alicante y la capital de España a las 2 horas y 50 minutos.
La previsión optimista del Ministerio se basa en los estudios que certifican que el tren se convierte en una máquina de absorber pasajeros en los viajes medios cuando el tiempo para cubrir el trayecto baja de los 180 minutos, lo que ocurrirá en el caso de Alicante un año antes de que el AVE llegue al centro de la ciudad, cuando todo apunta a que se disparará el tráfico.
El tráfico total de viajeros en el corredor Alicante-Madrid ronda 1.200.000, de los que 800.000 pasajeros cogen el tren para realizar el viaje directo. Las cifras son ligeramente inferiores a las del Madrid-Valencia (1.240.000 viajeros con 816.000 directos), y superan ya a las del tráfico aéreo con Barajas (816.000 pasajeros), al que el tren puede restar aún más mercado a partir de finales del año que viene.