C. PASCUAL
La actual situación que atraviesa la economía española no parece ser un obstáculo para algunos farmacéuticos. Esta es la conclusión que puede extraerse del aumento en la cifra de inversores atraídos por la idea de adquirir una farmacia en la provincia de Alicante, según los datos de Farmaconsulting.
En el pasado año, 117 personas registraron su solicitud en una de las empresa especializadas en la transmisión de farmacias, frente a las 104 de 2008. Estos datos representan un crecimiento del 12,5%, en uno de los ejercicio más complicados para la economía.
La mayoría de los potenciales empresarios se concentran en el Mediterráneo. La provincia de Alicante acoge a 38 interesados, mientras que desde Valencia proceden treinta. Más lejos se sitúan madrileños (10) y murcianos (8).
El interés de los posibles compradores por adquirir una farmacia en Alicante convierte a la provincia en una de las más deseadas del país. En concreto, la séptima. Por delante se encuentran Madrid, Barcelona, Valencia, A Coruña, Pontevedra y Toledo.
Ahondando en los licenciados interesados en adquirir una farmacia en la provincia de Alicante, como perfil destaca a un hombre de entre 30 y 40 años que busca su primer negocio propio. En cuanto a la inversión que pretende destinar, las solicitudes se reparten de manera casi proporcional entre la mayoría de los tramos de facturación, aunque destaca el interés por las inversiones de carácter "media-baja". Más de un 20% de los interesados preguntan por farmacias cuya inversión rondaría los 300.000 y 500.000 euros. Por contra, las boticas cuya adquisición supone un desembolso superior a los 1.500.000 euros tan sólo atraen al 11% de los interesados.
Un sector a la espera
Y todo en un mercado en continuo cambio. Más ahora que vive pendiente de Europa y de la posible liberalización del sector. Sin embargo, según fuentes del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Alicante, los indicios más recientes llevan a pensar que este mercado mantendrá su actual situación. Una noticia "positiva" para la mayoría de los farmacéuticos. Según Sergio Rigual, titular una céntrica botica, "no es necesaria la reforma, porque el actual modelo es de los mejores del mundo". Algo similar piensa Francisco García, propietario de una farmacia en Reyes Católicos: "Un sistema que funciona no se debe cambiar. Sería peor para el usuario".