P.A.
Amelia Carreras es todo un ejemplo de supervivencia. A esta alicantina, afincada en Madrid, le detectaron en 1997 un cáncer de pulmón, uno de los de mayor mortalidad, con metástasis en el cerebelo. Fumadora empedernida desde que era adolescente, la enfermedad llegó sin avisar y la metió de lleno en un maratón por la supervivencia, "después de ser considerada un caso terminal". Operaciones en la cabeza, quimioterapia y la extracción de un pulmón y parte de la traquea es el resumen de un largo camino hasta poder hablar del cáncer en pasado. Reconoce que la enfermedad le ha cambiado su planteamiento de la vida. Ahora, jubilada tras una larga carrera dando clases en institutos, "trato de llevar la vida que siempre quise tener".