P. ROSTOLL
Las deudas, el descontrol en la gestión que pone de manifiesto año tras año la Sindicatura de Cuentas y la falta de liquidez han obligado al Consell a tomar una medida drástica para tratar de poner orden en todas sus empresas y sociedades públicas. A partir de ahora, las cuentas y, por tanto, la tesorería de todas las mercantiles, entes y fundaciones dependientes de la Generalitat estarán unificadas en una caja única, lo que permitirá al conseller Gerardo Camps no sólo tener un control más directo sobre la gestión económica de las sociedades -la mayoría en situación de bancarrota- sino poder distribuir los fondos o refinanciar el endeudamiento en función de las necesidades de cada una de las sociedades.
La filosofía de la orden, publicada ayer en el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV), es sencilla. En lugar de que cada entidad pública tenga una cuenta propia para administrar sus fondos, la Generalitat, a partir de ahora, reunirá el dinero disponible en una sola caja. De esa manera, como apuntaron los socialistas, la falta de liquidez de una sociedad para abonar, por ejemplo, las nóminas de los trabajadores se puede compensar con el remanente positivo del que pueda disponer otra de las empresas. La medida tanmbién puede facilitar mejores condiciones antes de recurrir al mercado financiero para refinanciar los números rojos de las diferentes sociedades o, incluso, evitar que se tenga que recurrir a operaciones de tesorería en el caso de que haya fondos disponibles. Este tipo de decisiones, apuntaron expertos económicos, se toman cuando hay necesidad de financiación y falta de liquidez económica.
El titular de Hacienda, Gerardo Camps, en una nota, defendió la viabilidad del nuevo sistema de "caja única" porque, dijo, "mejorará la gestión y ahorrará recursos". "Implica -insistió- una gestión centralizada de los fondos públicos, que posibilita un ahorro en costes financieros y la no existencia de saldos ociosos en cuentas", informó el Consell. El vicepresidente puntualizó que, una vez consolidada la gestión centralizada de los fondos públicos de la tesorería de la Generalitat, "era conveniente y necesario avanzar un paso más y proceder a concentrar los flujos de caja de sus entidades públicas, con la finalidad de conseguir los más altos ahorros financieros, a la vez que éstas tengan un alto nivel de servicios por parte de las entidades financieras y la tesorería".
Pero, al tiempo, el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana también publica otra orden que, igualmente, revela la complicada situación económica del Consell. La Generalitat pone una traba más para la ejecución del Plan Confianza -el programa autonómico de inversión local- y obliga a los municipios a adelantar dinero para la compra de suelo -cantidades que luego el Consell garantiza que reintegrará- como condición para ejecutar los proyectos de obra que se hayan pedido.
"No hay ni un chavo", afirman los socialistas
La portavoz adjunta del PSPV en las Cortes, Cristina Moreno, afirmó ayer que las decisiones que toma el Consell son "una demostración clara de que no hay un chavo en la caja de la administración autonómica". Los socialistas entienden que la situación de las arcas de la Generalitat son un reflejo y una "muestra clara de hacia dónde nos lleva la mala gestión y la ineficacia del PP" en la Comunidad. "Son -insistió- una contundente demostración de la necesidad del cambio de rumbo político en la Comunidad". "Regular la caja única quiere decir juntar la tesorería de todos los organismos públicos para ver entre todos quién tiene dinero para pagar la nómina", afirma.