P. R. F.
La apertura de una nueva etapa en las relaciones entre el presidente de la Diputación, Joaquín Ripoll, y la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, es ya un hecho. Lo confirmó ayer la primera edil apenas 24 horas después de que trascendiera la comida que ambos dirigentes del PP compartieron para limar asperezas, acordar el impulso de dos proyectos para Alicante -una "ecociudad" de la construcción; y un polo de investigación sanitaria en la Playa de San Juan- y, de paso, empezar a escenificar un más que probable acuerdo para repartirse el poder, sin lucha, en la renovación de la ejecutiva de los populares alicantinos.
Sonia Castedo -durante un acto con la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares- confirmó el inicio de una etapa de entendimiento entre las dos principales instituciones de la ciudad. "Se ha producido un acercamiento político con Joaquín Ripoll con el que desde ya se abre un periodo de colaboración total", apuntó la primera edil alicantina antes de admitir que, durante la comida que compartieron en el Nou Manolín, tuvieron la oportunidad de conversar "de todo".
"Ya existe un acercamiento político. Coincidimos en que ambos formamos parte de un mismo partido y con un mismo objetivo", explicó Castedo. "Somos compañeros -insistió la alcaldesa en su tesis de unidad- y vamos a conseguir este objetivo sin ninguna duda. Para eso estamos. Es -por Ripoll- un gran presidente de la Diputación, es nuestro compañero de partido y para todo aquello que nos necesita nos va a tener", indicó la primera edil que, incluso, sugirió que el camino está allanado para celebrar un congreso local de unidad entre sus partidarios y los de Ripoll, algo que no ocurre desde hace un casi un lustro. El pacto para la ejecutiva local de Alicante, que avanzaría una alianza para la candidatura municipal de 2011, será la piedra de toque que certificará la fortaleza del acuerdo.
En este sentido, Castedo sugirió que ya existen conversaciones en firme para cerrar una alianza que permita la convocatoria del congreso local, aún pendiente y cuya fecha depende de la decisión de Ripoll. La alcaldesa dejó claro que no será un obstáculo para la unidad del PP. Todo lo contrario. "Ninguno de los dos vamos a poner el más mínimo problema. La colaboración es total", concluyó antes de reiterar que vamos a trabajar "mano a mano desde ya con un objetivo común". Ambos dirigentes cierran así una etapa de incomunicación agravada por el traumático enfrentamiento de hace un año en el congreso provincial del PP.