REDACCIÓN
Sólo nueve de las 17 comunidades autónomas (Cataluña, Baleares, Murcia, País Vasco, Andalucía, Extremadura, Canarias, Aragón y Galicia) tienen homologado por el Estado su Plan Especial de Emergencias Sísmicas, en el que se analiza el riesgo de la región y el protocolo de actuación en caso de un terremoto. Entre las regiones que no cuentan con el documento homologado figura la Comunidad Valenciana, a pesar de que se encuentra en las proximidades de la zona sísmica de las Béticas que, de acuerdo con la información de los catálogos históricos de España, presenta la mayor concentración de movimientos sísmicos del territorio español.
El objetivo es que todas las comunidades presenten sus respectivos documentos para elaborar el Plan Estatal ante el Riesgo Sísmico, que servirá para organizar los auxilios y los apoyos necesarios en situaciones de emergencia.
Según el mapa de peligrosidad del Instituto Geográfico Nacional, para un período de retorno de 500 años, las zonas con más probabilidad de que se produzca un terremoto de intensidad igual o superior a ocho son Granada y Murcia, y con una intensidad de siete figuran Girona, los Pirineos, Málaga, Huelva, Almería y Alicante.