C. PASCUAL
Una iniciativa que se consolida con el paso de los días. Una oferta de ocio dirigida a toda la familia. En su tercera jornada, Ciclovía volvió a reunir a miles de personas a lo largo de un recorrido de cuatro kilómetros que parte de la Lonja del Pescado y concluye en el Mirador de la Cantera.
De nuevo, la agradable sensación térmica y un cielo despejado jugaron a favor de este proyecto que une la cultura del deporte a la idea de habilitar un espacio temporal cortado al tráfico. Desde primeras horas de la jornada dominical de ayer, la fachada litoral de Alicante empezó a recibir a los primeros participantes. La mayoría, en esos instantes, llegaron en bicicletas o sobre patines. Con el paso de los minutos, los paseantes comenzaron a tomar un circuito que contabilizó su mayor afluencia de visitantes alrededor de las doce del mediodía. Los "transportes" con ruedas mantenían un pulso con aquellas personas que preferían recorrer el paseo litoral a pie. Los más pequeños, sin duda, eran mayoría entre los participantes.
Por segunda jornada, las actividades lúdicas se concentraron en la Lonja del Pescado, donde se pudo practicar diferentes estilos de bailes, realizar circuitos de habilidad sobre los patines o, los niños, gastar energías en los diferentes castillos hinchables.
El balance de Ciclovía, hasta la fecha, resulta "muy positivo" para el concejal de Tráfico, Juan Seva. "No ha existido ningún incidente. Incluso, hemos evitado la retención que tuvo lugar en la Rambla durante la segunda jornada", indicó ayer el edil, que recorrió en bicicleta un día más la fachada litoral exenta de tráfico.
La novedad, según adelantó, llegará el domingo 14 de febrero, ya que el Ayuntamiento incentivará a los participantes para que acudan disfrazados a Ciclovía.