EFE/
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El Colectivo de Comerciantes de Alicante ha acordado "rechazar categóricamente" el área comercial prevista en el Plan Rabasa, en el que se incluye "la implantación de una tienda Ikea de 35.000 metros cuadrados, un edificio comercial continuo de 84.000 m² y 22.000 m² destinados a medianas superficies".
La decisión, adoptada en una reunión celebrada anoche, según informa hoy la asociación en un comunicado, se produce después de que el pasado lunes la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo (PP), anunciara la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para que Ikea pueda abrir en Rabasa con fachada a la autovía A-7.
Además, esa modificación implica que, tras la implantación de la multinacional sueca, se prohíba la apertura de nuevos centros comerciales en el futuro.
En este sentido, el Colectivo de Comerciantes ha defendido la llegada de Ikea a Alicante, por ser una empresa que aporta "valor" a la ciudad, pero de "forma independiente", es decir, "sin anexos comerciales".
Para los comerciantes, esos anexos que contempla el Plan Rabasa crearán "polos de atracción comercial hacia áreas periféricas", con lo que se "desertizarán" comercial y demográficamente el centro urbano y los barrios.
Asimismo, la asociación ha recordado que, según la nueva normativa de servicios de la Unión Europea (UE), ningún municipio puede prohibir la implantación de grandes superficies comerciales en su PGOU por motivos económicos.
Los comerciantes han explicado que las implantaciones de esas superficies están sujetas a determinados estudios medioambientales o a la manera en que afecten a las estructuras existentes.