S. E.
La Agencia Tributaria le seguía los pasos al empresario alicantino y las dificultades para justificar de dónde procedía el dinero que le robaron llevó a la Policía a iniciar una investigación que se saldó con su detención y la de otras diez personas más el pasado agosto por un presunto fraude de 30 millones de euros con la importación de calzado chino. A la red acusada de fraude fiscal y blanqueo de capitales se le intervinieron siete casas, coches de lujo y ocho caballos de pura raza, según la Policía.
La red supuestamente importaba mercancías chinas y las revendía sin facturas a diversas empresas, principalmente de calzado, que eran administradas por ciudadanos chinos en Elche. De esta forma cometían el fraude fiscal y después presuntamente blanqueaban el dinero mediante "transferencias millonarias" hacia diversas cuentas en China. La mayoría de los apresados eran chinos, a excepción de algunos empresarios como el que denunció el robo. Para justificar el origen del dinero, el empresario declaró que su labor consistía en recibir grandes cantidades de efectivo de empresas chinas vinculadas al calzado, ingresarlas a su nombre y después transferirlas a cuentas chinas.
El presunto fraude todavía no ha sido enjuiciado.