REDACCIÓN
La dirección nacional del PP sigue intentando cerrar filas para evitar que Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel rompan la baraja en el debate del Tajo-Segura. Apenas 24 horas antes de que Valcárcel gire hoy visita al Palau de la Generalitat para encontrarse con Camps, Mariano Rajoy, presidente nacional del PP, se reunió ayer en la calle Génova con el presidente murciano para abordar el conflicto. No le ofrecieron nada nuevo. La dirección nacional del PP, en una información surgida tras el encuentro, volvió a poner sobre la mesa la posibilidad, como adelantó este periódico en su edición del pasado 23 de diciembre, de rebajar la reserva hídrica de 6.000 hm3 -cantidad que actualmente se baraja en la negociación- para intentar concretar un acuerdo que les permita evitar un conflicto territorial dentro del partido.
En principio, la posición de los populares valencianos es que el asunto salga de la negociación del Estatuto de Castilla-La Mancha y que el trasvase se quede como está. Camps no quiere ceder. Mientras tanto, el secretario general de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, lamentó que Rajoy se reúna con Ramón Luis Valcárcel mientras "ningunea" a Francisco Camps lo que, dijo, certifica el intento del PP de "poner fin" al Tajo-Segura en contra del criterio de los regantes y de los alicantinos.
En este escenario, el portavoz adjunto del grupo socialista en las Cortes, Ángel Luna, aseguró ayer que su partido mantiene la decisión de pedir al parlamento autonómico que tramite un recurso de inconstitucionalidad contra el nuevo Estatuto de Castilla-La Mancha si éste "pone en peligro" el trasvase Tajo-Segura. Luna reiteró que el PSPV llevará una "defensa a ultranza" del trasvase y advirtió: "No aceptamos ni la caducidad ni ninguna otra limitación que pueda poner en peligro el trasvase".
Por otra parte, el nuevo Plan Hidrológico del Júcar (PHJ) que actualmente elabora el Ministerio de Medio Ambiente en colaboración con los usuarios del río reconoce que las extracciones en el acuífero de la Mancha Oriental están por encima de los recursos renovables. El documento también admite la obligatoriedad de alcanzar un "punto de equilibrio" en el acuífero en el horizonte del 2015 derivada de la aplicación de la Directiva marco del Agua.