D. NAVARRO
Una de las mayores dificultades a las que han tenido que hacer frente las pymes es la prolongación de los plazos de pago por parte de la administración y de las grandes empresas. A ello hay que sumar que muchas compañías se han quedado sin póliza para cubrir los impagos, por lo que se está extendiendo la exigencia de anticipos antes de responder a cualquier encargo. "Es un círculo vicioso porque así te aseguras cobrar algo pero también estás reduciendo tus posibilidades de hacer negocio", reconoce el presidente de Cepyme, Juan José Sellés. Esta práctica también se está imponiendo entre las empresas que trabajan de cara al público. En los talleres mecánicos ya es habitual que se exija el pago de las piezas por anticipado y las firmas dedicadas a reformas también reclaman el coste de los materiales antes de empezar.
Esta desconfianza generalizada es lo que, según Sellés, provocará que la situación económica no varíe hasta 2012 ya que paraliza la actividad. Desde la organización empresarial que preside, reclaman al Gobierno nuevas medidas para evitar que se sigan destruyendo nuevos empleos, como una reducción en los costes de las cotizaciones sociales. También reclama que el Ejecutivo facilite avales a aquellas pequeñas y medianas empresas que se decidan a salir al extranjero para reactivar sus ventas ya que en la actualidad "resulta imposible conseguir una póliza de cobertura de riesgos" para estos casos.