S. E. /REDACCIÓN
El gancho era suculento: un millón y medio de euros. Pero la tentación, a la que no pudo resistirse un vecino de Madrid, llevaba tras sí un gran timo. La víctima denunció que había recibido una llamada en la que le informaban de que había ganado un premio de lotería, pero para cobrarlo debía ingresar una cantidad en una cuenta bancaria de Alicante. En esta ciudad fue detenido posteriormente el presunto estafador, de 31 años.
Efectivos del Cuerpo Nacional de Policía iniciaron su investigación a raíz de la denuncia interpuesta en una Comisaría de Madrid por la víctima, representante de una empresa. Este último relató que una mujer, a través de una llamada telefónica procedente de Austria, le informó de que le había correspondido un premio de lotería de "un millón y medio de euros" otorgado por una supuesta mercantil llamada "Euromillón Lotery Corporations". Para cobrar el premio, que se entregaría en el domicilio del denunciante, éste tenía que realizar un ingreso previo en concepto de gastos en una cuenta de una sucursal bancaria, ubicada en Alicante. El importe del ingreso realizado por la víctima no ha trascendido, según informaron desde la Comisaría Provincial.
El "modus operandi" de esta modalidad de estafa arranca con un envío masivo de cartas y correos electrónicos donde la organización informa al destinatario de que ha sido elegido al azar a participar en un sorteo similar a los del Organismo Nacional de Loterías y Apuestas del Estado y que ha resultado agraciado con un premio cuantioso.
Posteriormente, remiten una serie de documentos con logotipos de empresas bancarias y aseguradoras con el fin de aumentar la credibilidad ante la víctima, todo según las mismas fuentes policiales.
Para facilitar el cobro, la organización reseña en la carta unos números de teléfono de contacto, a los que debe llamar para que le indiquen la forma de recibir el premio. Cuando la víctima acepta su participación para cobrar el premio, le son requeridas, sucesivamente, cantidades de dinero, cuya cuantía varía según la solvencia que los delincuentes intuyan que posee la víctima.
Estas peticiones de dinero se llevan a cabo justificando que son para el pago de impuestos, gastos de custodia y gestión, necesarios para cobrar el premio. En ese momento le facilitan a la víctima números de cuentas bancarias donde tiene que realizar los ingresos o le indican que envíe el dinero a través de empresas de envío de fondos, cantidades que retiran nada mas ser ingresadas en cuenta, justificando ante los responsables de la entidades bancarias que desarrollan actividades comerciales de importación y exportación con empresas extranjeras.
Cuando la víctima descubre que le han estafado, muchas veces no denuncia por vergüenza a que se haga público que ha sido víctima de un timo, o bien se ven impotentes, argumentan las mismas fuentes.