V. B.
La directora general de Innovación de la Conselleria de Educación, Sofía Bellés, insistió ayer en rechazar los portátiles del plan estatal Escuela 2.0 porque "sería una irresponsabilidad limitarse a dar un portátil al alumno sin abordar de forma ordenada su uso, la formación del profesorado y las infraestructuras tecnológicas necesarias".
Bellés explicó que "el convenio que ha pretendido imponernos el Ministerio a toda costa no ha evaluado el coste real que supone su puesta en marcha, ya que sólo contempla la adquisición de un portátil de reducidas dimensiones y una formación básica del profesorado. No tiene en cuenta aspectos fundamentales como su mantenimiento, el equipamiento del aula, la conectividad en las aulas, la falta de formación de los educadores, los posibles perjuicios para el alumno, etc...".
Por contra, el portavoz del grupo municipal socialista en Alicante, Roque Moreno, reiteró las críticas que ha recibido la postura de la conselleria volviendo a calificar las declaraciones del conseller de "payasada". Moreno recordó que le calificó así hace un año coincidiendo con la polémica de Ciudadanía y que vuelve a merecer dicho calificativo al rechazar "las herramientas que van a tener los albaceteños o cordobeses. Que juegue con sus hijos si quiere, no con los de los ciudadanos", declaró indignado al tiempo que subrayó que "hay dinero presupuestado para los portátiles" en la Comunidad.
Por su parte el STEPV advierte de que la movilización educativa provocada por el rechazo de los ordenadores junto a la sanción contra el director de Monforte por tener una foto de Font de Mora boca abajo "aumentará la conflictividad y el enfrentamiento si no se retira el expediente".