REDACCION
El Ayuntamiento de Alicante y la compañía Iberdrola estudiarán conjuntamente la ubicación idónea de los puntos de carga en la ciudad de Alicante para la implantación del coche eléctrico en la ciudad. Así lo acordaron ayer la alcaldesa, Sonia Castedo, y el director de Negocio de Redes España de Iberdrola, Javier Villalba, durante una reunión mantenida en la casa consistorial.
Villalba explicó a Castedo que, en primer lugar, se realizará un análisis del impacto que tendrán los vehículos eléctricos en la red de distribución que la compañía tiene instalada en la ciudad para poder examinar la viabilidad de su implantación.
Un estudio del Consell recientemente incluido en la Estrategia territorial de la Comunidad Valenciana señala que la provincia de Alicante es el territorio europeo con mayor aptitud para la implantación de un gran parque de automóviles eléctricos por su potencial de energía eléctrica renovable y capacidad para producir energía del sol, por contar con áreas urbanas densas que permiten la utilización del vehículo y por la poca distancia de casa al trabajo. Actualmente, Iberdrola lidera en la Comunidad Valenciana el proyecto EPV (Electrical Powered Vehicles) junto al Instituto Tecnológico de la Energía para introducir el coche eléctrico en el ámbito del transporte urbano.
La iniciativa de la compañía prevé, entre otros objetivos, desarrollar e implantar un prototipo de estación de recarga y analizar el uso de la energía eólica (de origen renovable) para la carga del coche eléctrico, adecuando la demanda asociada a este tipo de vehículos a los periodos de máxima generación. El coche eléctrico tiene una autonomía de 100 kilómetros y se recarga por la noche. Alicante cuenta actualmente con 35 plantas fotovoltaicas aprobadas (solares) y otras 35 en tramitación.
Los técnicos calculan que para un correcto desarrollo del vehículo eléctrico en la provincia se necesitarían unas 5.000 estaciones de suministro (grandes aparcamientos, zonas de ocio y centros comerciales). Para 2030, el escenario marcado por el Consell prevé que Alicante pueda alcanzar una producción autónoma del 30% de la energía que consume gracias a los parques solares, con un descenso similar en las emisiones de gases de efecto invernadero.