La tradicional lectura de la Constitución por representantes de los colectivos de la sociedad alicantina en la sede universitaria, encabezados por el propio rector, Jiménez Raneda, que se encargó del preámbulo del texto, y la alcaldesa, Sonia Castedo, que siguió con el primer artículo (en la imagen), convirtió ayer una vez más a la Universidad en aglutinadora de "todas las opiniones" como destacó el rector. También participaron escolares de los colegios San Roque y San Blas junto a alumnos de los institutos Mare Nostrum y Bahía de Babel que acudieron con sus profesores para dar una "clase práctica".