J. MARÍN / R. PAGÉS
O Cano y Montiel son los mayores artífices del ahorro y la inversión o las cuentas no cuadran. A priori, el sueldo de regidor en Polop no da para mantener el tren de vida de ambos. Los dos pasaron de vivir en un piso "normalito" en el pueblo a residir en lujosos chalés a las afueras y separados apenas por 50 metros. Lejos quedan los tiempos en los que Ximo Montiel vendía pilas por el municipio.
Del alcalde se conoce que tiene a una hija estudiando en Estados Unidos, cuya manutención saldría al mes por unos 5.000 dólares, según fuentes cercanas a Cano. Montiel, por su parte, viajaba cada quince días a Marruecos y Mali para ver la marcha de los proyectos que allí tiene en funcionamiento. Tampoco era raro que Cano viajase a Estados Unidos con su mujer. Estuvo en octubre, en plenas fiestas del pueblo, y tenía previsto repetir este mes. Las primeras detenciones lo frenaron.
Mientras era edil de Urbanismo eran frecuentes sus comidas y cenas con empresarios relacionados con los negocios urbanísticos. Muchas de ellas con sociedades con intereses en los planes parciales a desarrollar, hoteleros... Incluso el ex presidente del Real Madrid, Lorenzo Sanz, quiso reunirse con él, pero no le recibió.
Eran tiempos previos a la aprobación del Plan General de 2003 y para muchos aquellas relaciones resultaban "sospechosas". Tras su reingreso en la primera escena política local para las elecciones municipales de 2007 tras el "perdón" de la dirección provincial de los populares, la situación, sin embargo, volvió a repetirse.
Y tres cuartos de lo mismo sucedía con Montiel, cuyo ritmo de vida no parecía creíble para muchos. "Él dice que compra y vende terrenos y que de ahí gana dinero. Pero lo que no cuenta es de dónde salió el primer dinero, cómo lo consiguió para adquirir el suelo y las posteriores operaciones", subrayaron fuentes políticas municipales.