REDACCIÓN
La portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, comunicó anoche a su homólogo socialista, José Antonio Alonso, la cancelación de su reunión de hoy para desbloquear la negociación del Estatuto de Castilla-La Mancha al conocer por los periodistas, y no de primera mano, la propuesta del PSOE sobre el futuro del trasvase Tajo-Segura, el principal escollo de las negociaciones. Los socialistas informaron de que, para desbloquear el espinoso conflicto hídrico, propondrían al PP que, en vez de fijar la fecha de caducidad del trasvase Tajo-Segura para 2015, se estableciera en el texto una reserva de agua de unos 6.000 hectómetros cúbicos para uso de los castellanomanchegos. Ambas medidas perjudican a Alicante pero esta última iniciativa de los socialistas aún dejaba a la provincia en una situación más complicada porque, de facto y teniendo en cuenta las actuales reservas, supone el final de los desembalses de agua de forma inmediata.
Fuentes de la dirección del PP informaron a Efe el contenido de la carta que Sáenz de Santamaría remitió ayer por la tarde Alonso, después de conocer el contenido de la propuesta del PSOE a través de un teletipo. La portavoz popular transmite a su homólogo socialista que "en los próximos días" le comunicará "personalmente y no a través de los medios de comunicación" la posición de su grupo respecto del Estatuto de Castilla-La Mancha. En la misiva, Sáenz de Santamaría traslada a José Antonio Alonso que ha conocido "a través de un teletipo de la Agencia Efe" la propuesta que le iba a presentar hoy durante la reunión programada a iniciativa del PSOE, y con el fin de desatascar la negociación del proyecto del nuevo Estatuto castellanomanchego, estancada en el Congreso de los Diputados desde hace meses.
Tras recordar que precisamente el objetivo de la reunión consistía en estudiar una propuesta para desbloquear la negociación, la portavoz del PP dice a Alonso: "en los próximos días te haré saber personalmente y no a través de los medios la posición de mi grupo parlamentario respecto de esta cuestión". Alicante mira a esta negociación en la que está en juego el futuro del trasvase Tajo-Segura a la provincia.