R. P. / REDACCIÓN
Engañados y estafados". Este es el lema bajo el que una treintena de propietarios de fincas rústicas en Polop de Marina protestó el pasado verano en contra de la política urbanística implantada por Juan Cano al llegar a la Alcaldía del municipio, tras el asesinato de su antecesor, Alejandro Ponsoda, en octubre de 2007. Los vecinos cargaron duramente por los modos de actuar de Juan Cano contra una política urbanística que anteriormente "había promovido" y lucieron camisetas en las que manifestaban: "Alcalde, a ti no te hemos votado. Dimite".
Estos vecinos, que se han constituido como Asociación de Propietarios de Fincas Rústicas de la localidad y en la que figuran residentes de zonas como La Foia, Cotelles o la partida del Río, explican que el ahora detenido Juan Cano, pese a denegarles los permisos de obra solicitados para construir sus viviendas, "promovió" como edil de Urbanismo "facilidades para construir en fincas rústicas a cambio del pago de pequeñas y simbólicas sanciones". Nunca se paralizaron las obras y, además, con el pago de estas cantidades, se "daban por legalizadas" unas viviendas sobre las que tampoco nunca pesaron expedientes urbanísticos que habrían obligado a su demolición, tal y como expusieron en su día los afectados.
Sin embargo, tras la aprobación de la Ley Urbanística Valenciana (LUV) en 2005 y, fundamentalmente, con el acceso de Cano a la Alcaldía, los propietarios vieron peligrar sus viviendas por las trabas municipales y el endurecimiento de las sanciones que les pretendían aplicar.
En la asociación de propietarios figuran casi un centenar de vecinos, aunque el volumen de viviendas que hay en Polop en esta misma situación podría alcanzar las quinientas, según los datos recabados por este diario. Las sanciones que el Ayuntamiento se disponía a aplicar ahora contra estas casas, según explicaron entonces los propios afectados, podrían en algunos casos alcanzar los 700.000 euros, cifras por un lado "inasumibles" para los vecinos y, por otro, que en muchos casos se derivaban de cómputos de terreno en los que se incluían "más metros de los reales", criticaron desde esta agrupación.
Esta etapa de cambios en la política urbanística coincide con el desembarco de las promotoras y el "boom" de la construcción que se ha producido en Polop en los últimos años, fundamentalmente en las faldas del Ponoig.