P. ROSTOLL
Ricardo Costa, el defenestrado ex secretario autonómico del PP, volvía, un año más tarde, al escenario en el que Francisco Camps, su antiguo jefe, empezó un "annus horribilis" que no sólo no ha terminado sino que amenaza con extenderse en el tiempo. El ex número dos de Camps en el PP de la Comunidad acudía al Teatro Circo de Orihuela, el escenario que Joaquín Ripoll eligió para plantear la batalla más dura de todas las que ha librado contra el campismo: el congreso provincial en el que renovó su mandato como presidente del PP en Alicante por apenas cinco votos contra todo el aparato del jefe del Consell, en el que entonces figuraba Ricardo Costa en un lugar destacado, a pleno rendimiento.
El antiguo síndic popular en las Cortes Valencianas tenía motivos para volver. Su hermano Juan, ex ministro de Ciencia y Tecnología y el único que ha salido en su defensa en los momentos más difíciles era el encargado de ofrecer la conferencia inaugural del foro de Suma, el organismo tributario de la Diputación. Pero la relación fue exquisita. "Mi buen amigo Juan Costa", subrayó Joaquín Ripoll durante su intervención, a modo de presentación de la conferencia del antiguo ministro de Aznar. Ricardo y Juan Costa ya habían dormido en Orihuela la noche anterior -la del lunes al martes- y habían compartido cena con la alcaldesa de Orihuela, Mónica Lorente, secretaria provincial del PP y número dos de José Joaquín Ripoll en el partido.
A Ricardo Costa le acompañó a la cita de ayer Yolanda García Santos, diputada autonómica y una de las dirigentes más leales al ex secretario regional del PP. En otro tiempo, una visita de Costa a Alicante era sinónimo de una avalancha de cargos populares. Ayer los que arropaban al ex número dos de Camps en el PP se podían contar con los dedos de una mano: la citada García Santos, el diputado Andrés Ballester y la eurodiputada Eva Ortiz, ambos de Orihuela. Eso sí. No hubo problemas para las fotografías ni tampoco para los corrillos. Juan y Ricardo Costa compartieron conversación con Ripoll y con otros destacados dirigentes afines al presidente de la Diputación.
Y todo ello ante la atenta mirada de cargos de otros partidos. Entre los asistentes, por ejemplo, estaba el alcalde de Novelda, el socialista Mariano Beltrá; o el primer edil de Muro, Rafael Climent, del Bloc. Y hasta de antiguos referentes políticos de la comarca de la Vega Baja como el ex alcalde socialista de Bigastro, José Joaquín Moya, ataviado con su eterna bufanda aunque el frío no acabe de llegar.