REDACCIÓN
Del mismo partido (PP), fallecido y detenido compartieron también grupo de gobierno municipal - Alejandro Ponsoda como alcalde y Juan Cano como responsable de la concejalía de Urbanismo- de 1995 a 2003 y desde mayo de 2007 hasta octubre de ese mismo año, cuando Ponsoda fue tiroteado de muerte a las puertas de su domicilio en Polop de la Marina. Entre 2003 y 2007 Cano fue apartado de la política por su presunta implicación en un caso de cobro de comisiones ilegales, único periodo desde la llegada de los populares al Ayuntamiento de Polop cuyos caminos profesionales no discurrieron juntos.
Frente a las coincidencias políticas eran los temas urbanísticos los que, según todos los datos que se barajan, mantenían en un enfrentamiento continúo a Cano y Ponsoda. Aunque la investigación contempló en un principio todas las hipótesis posibles como supuestos móviles de este crimen, ha sido el tema urbanístico el que al final ha prevalecido como matriz del plan que se urdió para acabar con la vida del primer edil.
Fuentes próximas al caso hicieron mención al supuesto malestar que provocaba en el primer edil ahora detenido las negativas del fallecido a proyectos o planeamientos que presentaba y para los que buscaba el apoyo de su compañero, algo que rara vez obtenía. Otras fuentes destacaron, aunque sin citar ejemplos concretos, la firme decisión de Ponsoda de evitar que Polop fuera víctima de procesos de especulación urbanística como les había ocurrido a muchos municipios de su alrededor.
Juan Cano siempre ha negado estas disputas y, como prueba de que su política urbanística no difiere de la de su antecesor, ha destacado que no se haya llevado a cabo ninguna recalificación importante ni aprobado ningún planeamiento desde que él está al frente de la Corporación.