PERE ROSTOLL
Cumpleaños en discordia. La dirección provincial del PSPV se reunió ayer coinciendo con el aniversario de su elección y justo cuando las discrepancias internas han agrandado aún más, si cabe, la brecha entre Ana Barceló -máxima responsable de los socialistas alicantinos y seguidora de Leire Pajín- y Jorge Alarte, secretario general del PSPV. La oposición a la candidatura de Roque Moreno en Alicante pero, sobre todo, la cobertura al voto de censura de Benidorm y el rechazo al planteamiento de la querella presentada por el PSPV sobre el caso Gürtel -posiciones esgrimidas por Barceló con motivo del primer año de su mandato- han levantado ampollas no sólo en Blanqueries, la sede de los socialistas valencianos, sino también entre los partidarios de Jorge Alarte en Alicante, explicaron fuentes próximas al máximo responsable del PSPV.
La secretaria general pasó de puntillas sobre los conflictos durante la reunión que mantuvo anoche la dirección provincial del PSPV. Ana Barceló centró su informe político, explicaron fuentes conocedoras del encuentro, en el rechazo a la fusión entre la CAM y Bancaja. También se habló de la visita de José Blanco a la provincia el próximo 3 de diciembre. En el turno de ruegos y preguntas, la intervención de más enjundia fue una en la que se solicitaba a la dirección que, junto a la conferencia de alcaldes que ya está diseñada y que se celebrará en Novelda, también se organice otra sobre la labor en la oposición, algo que tiene todo el sentido. De hecho, los socialistas tienen, en estos momentos, la menor cuota de poder municipal de su historia con menos de cuarenta alcaldías. Los socialistas harán balance de su primer año con la nueva estructura organizativa en un comité provincial convocado para el 12 de diciembre en la localidad de Agost.
Ana Barceló pasó de puntillas sabedora, quizá, de que si tocaba esas cuestiones, el debate interno se enzarzaría. Hubo ausencias notables entre los partidarios de Alarte como la vicesecretaria general, Marylene Albentosa, o el secretario de Política Municipal, Ferran Verdú. Pese a todo, el malestar de Blanqueries era mas que evidente. Entre Ana Barceló y la cúpula del PSPV ya existían diferencias notables sobre, por ejemplo, el tratamiento de problemas en las agrupaciones o la moción de censura de Benidorm. En Valencia ha sentado especialmente mal que la dirigente de los socialistas haya puesto en cuestión la estrategia del caso Gürtel y, como trasfondo, la querella en la que se incluye a cinco constructoras.