A. T.
El conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, instó ayer a los padres de los escolares a no judicializar la vida de los centros educativos, y a que todos los conflictos que surjan en el día a día de su funcionamiento se resuelvan mediante los propios recursos del sistema. Insistió en que existen mecanismos "para evitar llegar a extremos" como el del padre de una alumna del colegio Juan Bautista Llorca de Alicante, que ha denunciado a un profesor que castigó a la niña a copiar 100 veces "Debo hacer lo que me manden". El conseller recalcó que cada centro cuenta con servicios "internos" de mediación y conciliación, que pueden solventar cualquier discrepancia.
Font de Mora, cuya orden de dar Educación para la Ciudadanía en inglés obligó a recurrir al TSJ, se pronunciaba de esta forma antes de participar en la jornada de clausura del Congreso "Diálogo Sur-Norte: Educación y Migraciones", organizado por la Casa del Mediterráneo en la Universidad de Alicante. El responsable autonómico recordó que todos los centros cuentan con sus propios planes de convivencia, que regulan las situaciones más o menos conflictivas que puedan producirse, por lo que hizo hincapié en su llamamiento a la mediación. No obstante, señaló que también es imprescindible que los padres "colaboren al máximo" para que cualquier tipo de problema que ocurra se soluciones con celeridad y sin mayores consecuencias.
A juicio del conseller, el caso de esta denuncia "parece desmesurado" y "se puede entender como una excepción indeseable" a lo que normalmente ocurre en los centros educativos. Por ello, incidió en "buscar la mediación a partir de la relación en el interior del centro" para no dar una "sensación" equivocada a la sociedad de lo que ocurre en los colegios, aludiendo a la repercusión que ha tenido el caso.