A. F.
Al margen de las multas que imponen las respectivas policías locales de los ayuntamientos alicantinos, los conductores también tienen que hacer frente a las sanciones de la Dirección General de Tráfico (DGT). Ésta tiene instalados 21 radares por distintas vías de la geografía alicantina que cazan a diario a cientos de ciudadanos. Curiosamente, las infracciones que detecta la DGT han aumentado de forma progresiva durante los últimos años (en 2006 se contabilizaron 87.214; en 2007, 120.229; y en 2008, 150.131). Sin embargo, las multas que imponen los agentes locales de los distintos municipios alicantinos experimentaron un retroceso el pasado año. Desde 2005 han ido in crescendo, pero en 2008 se quebró esa tendencia. Para el presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, la culpa no la tiene la crisis, como piensan "algunos". "Es falso que la gente se lo piense dos veces antes de cometer una infracción por estar en crisis. Los infractores lo siguen siendo y, de hecho, el número de denuncias de la DGT ha aumentado casi en 30.000 en un año en Alicante y en un millón a nivel nacional en el mismo periodo de tiempo", apuntó.
Esa escalada a nivel provincial se debe, en parte, a la continua instalación de radares. Antes de julio de 2005 sólo había dos, en julio de ese año se registraban tres, en diciembre de ese año se alcanzaron los cinco, en marzo de 2007 la cifra ascendió a 11, mientras que desde julio de 2008 hay 21.