A. PRADO
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, apuntó ayer en Alicante que en la próxima presidencia de la Unión Europea España trabajará por que la Mediterranía sea una "realidad institucional que cumpla las aspiraciones concretas de los pueblo de ambas orillas" y reclamó ayer a todos los sectores de la sociedad que se movilicen para "avanzar en el desarrollo, la paz y solidaridad, para mirar en conjunto al Mediterráneo y hacer que vuelva a ser protagonista".
El titular de Exteriores inauguró ayer el primer congreso internacional organizado por el organismo público Casa Mediterráneo, que se celebra en la Universidad de Alicante hasta hoy, y destacó la importancia de la puesta en marcha de Casa Mediterráneo con este encuentro en una ciudad "vocacionalmente mediterránea" como Alicante para "debatir y reflexionar sobre un futuro común" en esta zona geográfica compartida. Con motivo del "Diálogo Sur-Norte sobre el Mediterráneo", Moratinos hizo un recorrido por el "largo camino" diplomático para construir un "espacio de paz y solidaridad" entre las dos riberas mediterráneas, desde la declaración de Barcelona en 1995, que dio lugar a la creación de la Unión para el Mediterráneo en 2008, formada por 43 países.
A pesar de la realidad compleja del Mediterráneo y de la ausencia de una lengua común, el ministro destacó la "oportunidad que ofrece la riqueza de la diversidad" y los avances logrados en la lucha contra el terrorismo, el medio ambiente o la energía o la actuación en desastres naturales o el camino hacia la paz.
"Hay que creer en nosotros mismos, pensar que es posible la paz en Oriente Próximo y las relaciones pacíficas entre Marruecos y Argelia. No es aceptable crear fronteras entre países vecinos y debe hacerse un esfuerzo por resolver este conflicto", señaló, entre grandes aplausos, en referencia al cierre de fronteras entre ambos países desde 1994 tras un atentado terrorista en Marraquech, tras añadir que uno de los retos de la presidencia española en la UE es lograr la paz entre palestinos e israelíes.
Respecto a la educación, el responsable ministerial destacó la importancia de apostar por la formación y potenciar las becas de movilidad del tipo Erasmus entre estudiantes de la cuenca mediterránea, tal y como se reclama en las jornadas, y de "no quedarnos atrás a nivel tecnológico, en la innovación, investigación y ciencia". En el fenómeno migratorio, consideró fundamental romper prejuicios de épocas pasadas y consideró una ventaja el conocimiento de España en este asunto al contar con buena parte de los inmigrantes del sur y "sabemos es una oportunidad".
En la misma línea se pronunció el conseller de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco, que incidió en que "España desarrolla una política muy respetable en esta materia con un flujo migratorio de los más altos de Europa", tras indicar que la provincia de Alicante cuenta con un 24% de población extranjera, la mayor del país, y un 17% en la Comunidad Valenciana, con 882.000 extranjeros, una cifra que ha crecido un 465% en los últimos nueve años. "Esta singularidad obliga a las administraciones a hacer un esfuerzo de integración y defensa de los derechos humanos y a mejorar nuestras políticas activas y asumir criterios comunes".
Respecto a este asunto, en el congreso se analizaron no sólo las migraciones del sur a Europa, sino también las migraciones sur-sur (entre África subsahariana y el Magreb), oeste-este (Magreb y el Golfo, Australia o América) o norte-norte (entre Balcanes del sur y del norte, por ejemplo).