A. TERUEL
La comisaria europea de Relaciones Exteriores y Vecindad, Benita Ferrero-Waldner, incidió en el impulso a la colaboración entre todos los países y las instituciones con vinculaciones al Mediterráneo, como una forma de poner en comunicación las culturas de una y otra orilla. Recalcó que la Unión Europea debe prestar atención a "todos los sitios que tiene a su alrededor" y fomentar el trabajo en común entre todas las partes, de manera que se cree una "red" con el mayor número posible de actores implicados. De esta forma, la representante de la UE consideró que el congreso que se celebra en Alicante estos días es un "bautismo fantástico" para la Casa del Mediterráneo, en tanto que es un proyecto que persigue precisamente la puesta en valor de los vínculos existentes entre los distintos territorios de esta área.
Ferrero-Waldner también destacó, en este sentido, la atención que desde la Unión se presta a su vertiente más meridional, frente a un erróneo concepto de que sus políticas suelen estar más orientadas a la Europa central. La comisaria señaló al respecto que la UE "mira a la Europa central y también a la Mediterránea", ya que no puede descuidar a ninguna de sus regiones, ni, en el caso de las que limitan con otros territorios, olvidarse de las relaciones que mantengan con ellos. Por esta razón, Ferrero-Waldner estimó que su cargo le hace ser "un poco madre de todos" los europeos y sus vecinos, si bien hizo hincapié en que "cuantos más hijos se tengan será mejor" en este aspecto.