S. E.
Desde el colegio Juan Bautista Llorca mostraron su sorpresa por el hecho de que el caso haya llegado a los juzgados. "Llevo 32 años en este centro y es la primera vez que interponen una denuncia contra un profesor", indica el director, Guillermo Armengol, quien considera "inapropiada" e "injusta" la forma de actuar del padre. Lamenta que la familia de la alumna se opusiera a hablar tanto con el profesor como con él pese a que ellos lo intentaron en varias ocasiones. Ante esta situación, el director respalda la postura del profesor al ser la única que conoce y no haber tenido ningún otro problema similar.
"El caso no tiene la importancia y la gravedad como para interponer una denuncia", dice Armengol, quien incide en que "se trata de un procedimiento equivocado". En su opinión, los padres de la niña deberían haber optado por "el diálogo con quien comparte con ellos la responsabilidad de educar a su hija". El comportamiento seguido en este caso "ha sido excepcional y me ha sorprendido mucho", afirma.
En cuanto al profesor, que ejerce de jefe de estudios, incide en que es un profesional con una larga trayectoria y que nunca se ha visto envuelto en un caso similar. Sobre su forma de proceder, el director es claro al sostener que "no es recriminable".
El que un docente pueda verse en un banquillo por un asunto así "es un poco frustrante", reflexiona Armengol, quien indica que en la sociedad actual existe una tendencia de los padres a la sobreprotección de los hijos. "Es una profesión dura y difícil, pero afortunadamente también hay satisfacciones".