P. ROSTOLL
Como si nada hubiera pasado en los últimos meses, la dirección nacional del PP obvió ayer por completo el caso Gürtel durante la comparecencia de Ricardo Costa -ex número dos de Francisco Camps- ante el comité de conflictos, que, en principio y salvo un cambio de criterio, aplicará una sanción reducida al antiguo secretario del PP en la Comunidad y ex síndic popular en las Cortes. Nada quiso saber el órgano disciplinario de la cúpula popular del caso Gürtel o de la gestión de Costa en la cúpula del partido en la Comunidad, a la que accedió en 2004 tras el congreso celebrado en Castellón cuando fue nombrado vicesecretario general con competencias en el área de Organización. Todo lo contrario. La comparecencia, de alrededor de una hora, se centró en la iniciativa de Ricardo Costa de presentarse como secretario regional del PP durante una comparecencia, cuando Génova ya había decidido sobre su destitución.
El ex portavoz popular en las Cortes, que por la mañana había ocupado su escaño en Valencia durante el debate de los presupuestos de la Generalitat, llegó minutos antes de las 17.30 horas a la sede nacional del PP, en la calle Génova. Costa iba al volante de un vehículo y estaba acompañado por una responsable de prensa del PP de la Comunidad Valenciana. Entró directamente al garaje de la sede popular para evitar a los periodistas. Una hora más tarde y utilizando la misma estrategia para dar esquinazo a la prensa, Costa abandonó Génova con una sonrisa. Fuentes próximas al ex dirigente del PPCV confirmaron que la comparecencia había sido "satisfactoria".
Aunque ni el propio Ricardo Costa ni tampoco Génova desvelaron el contenido del encuentro, fuertes conocedoras de la declaración apuntaron que ni la gestión del partido ni la supuesta vinculación del ex número dos de Camps con la red Gúrtel aparecieron en la conversación. El propio Costa, tras ser suspendido de militancia, había remitido a Génova una serie de documentación para tratar de defender su "honorabilidad" y su "honradez". Nada de eso ha tenido en cuenta el comité de derechos y garantías del PP que sólo ha entendido sobre la indisciplina de autoproclamarse secretario de los populares valencianos, cuando ya estaba relevado. Ricardo Costa considera, explicaron estas mismas fuentes, que su "honorabilidad" ha quedado ya a salvo tras las explícitas manifestaciones de Mariano Rajoy de hace dos días.
El ex secretario general del PP, como se recordará, en las declaraciones que provocaron la intervención de Madrid, exigió a la cúpula nacional de su partido que tomara medidas o que defendiera su "honradez". Génova no quiere remover más los efectos del caso Gürtel, al menos mientras no se levante el secreto de lo que resta del sumario, y limitó las preguntas a Ricardo Costa a la cuestión disciplinaria y a la actitud de sus declaraciones públicas. Eso limitaría a una sanción reducida la resolución del expediente disciplinario a Costa, que se centró, por su parte, en convencer a la dirección nacional del PP para que le readmitan. El conflicto podría saldarse con una suspensión temporal durante un plazo no muy amplio que, incluso, podría ya tener cubierto con el periodo que lleva privado de sus derechos como afiliado. Ahora, el comité de conflictos del PP debe determinar si lo vuelve a citar o si, por el contrario, tiene todos los elementos necesarios para decidir.