REDACCIÓN
En plena sucesión de polémicas protagonizadas por Francisco Camps -el Ferrari y su ausencia en Barcelona, su acusación a Luna en las Cortes, su desencuentro con un joven crítico en plena calle- el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, aseguró ayer que el jefe del Consell será candidato a la reelección como presidente de la Generalitat en las elecciones previstas en 2011 porque tiene unos grandes resultados electorales y las encuestas "le están acompañando". "Sí, sí, será candidato", respondió González Pons en declaraciones a la cadena Ser cuando le preguntaron por la continuidad de Camps. "Es un buen presidente. Es un gran presidente", añadió. En su opinión, se trata de un personaje político "extraordinariamente querido" que ha sufrido ataques fortísimos en los últimos meses y que "tiene puesta encima una lupa que creo que ningún político soportaríamos".
El dirigente nacional del PP justificó la imagen del pasado domingo de Camps al volante de un Ferrari en el que iban Rita Barberá, los pilotos Fernando Alonso y Felipe Massa, y el presidente de esa escudería, Luca di Montezemolo, por el hecho de que el turismo es una de las principales vías de ingresos de la economía de la Comunidad Valenciana. "Que Ferrari haya elegido la ciudad de Valencia para presentar sus vehículos era una noticia importante", indicó González Pons para apuntar que la escudería nunca antes los había presentado fuera de Italia. A continuación, también defendió los "grandes réditos" que acontecimientos deportivos como la Copa del América reportan a la Comunidad .
No obstante, el vicesecretario popular también reconoció que los políticos se hacen en ocasiones fotografías que pueden ser más o menos criticadas y, tras recordar una que él mismo se hizo para una campaña de promoción del valenciano de la que ha asegurado haberse arrepentido toda la vida, señaló: "No siempre nuestras ideas son las mejores".
González Pons se sumó ayer con sus palabras a la tesis de la dirección nacional del PP de mantener su apoyo a Camps, tal y como hizo el propio Rajoy cuando comparó la foto del jefe del Consell con el Ferrari "con otras parecidas del Rey y Jordi Pujol". No obstante, diversas fuentes populares mantienen que, después de la tormenta generada por el "escándalo Gürtel", en Génova 13 crece el malestar con determinadas actitudes recientes del presidente valenciano, especialmente con su acusación la pasada semana en las Cortes al portavoz socialista Ángel Luna de desear su muerte "boca abajo en una cuneta".
La ausencia de Camps en la clausura de la convención ideológica del PP en Barcelona para asistir al acto de Ferrari en Valencia generó ayer división de opiniones entre otros dirigentes del partido. Por una parte, el coordinador de Presidencia y Relaciones Internacionales de la formación, Jorge Moragas, afirmó que Camps se ausentó del acto para "defender los intereses de los valencianos". Eso sí, admitió que la imagen del jefe del Consell en un coche de la escudería italiana refleja "una estética discutible o por lo menos muy distinta" a la que quería trasladar en la convención política del PP. Sin embargo, en declaraciones a RNE, Moragas señaló que el eurodiputado y secretario general de los socialistas españoles en el Parlamento Europeo, Ramón Jáuregui, "exagera" cuando dice que los organizadores de la convención debían estar "tirándose de los pelos" por la fotografía de Camps.
Por otro lado, el presidente del PP en Canarias, José Manuel Soria, defendió la controvertida imagen y argumentó que "tanto Camps como la alcaldesa" de Valencia, Rita Barberá, "estaban haciendo lo que tenían que hacer y nada reprochable".