JULIO MARÍN
La detención de Salvador R. G. por efectivos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se produjo apenas unas horas antes de que el segundo presunto implicado por el crimen del alcalde de Polop, Alejandro Ponsoda, partiese de viaje hacia China. El arrestado tenía previsto salir en la noche del domingo hacia ese país en un viaje de trabajo, debido a que por su actividad empresarial mantiene vigentes algunos contratos con empresas chinas que le suministraban calzado para después venderlo en sus tiendas. En principio no se contemplaba la posibilidad de que Salvador R. G. pudiera aprovechar el viaje para huir de la justicia, pero la Guardia Civil optó por proceder a su detención para evitar que pudiera suceder ante la hipótesis de que intuyera que podían estar tras sus pasos.
Lo que sigue sin trascender es en qué grado estaría relacionado este segundo arrestado con el asesinato de Ponsoda, aunque algunas fuentes indicaron que no sería el autor intelectual del mismo sino que habría actuado presuntamente como intermediario entre éste y quienes efectuaron los disparos que acabaron con la vida del primer edil de Polop de la Marina. Ayer, no obstante, el abogado defensor de Salvador R. G., Antonio Martínez Camacho, pidió el "habeas corpus" mientras su defendido se encontraba en las dependencias de la Guardia Civil. El letrado planteó que fuera puesto de inmediato a disposición judicial al no saber de qué se le acusaba.
Fuentes cercanas al caso señalaron ayer que en los próximos días y horas se producirán nuevas detenciones y que la Guardia Civil tendría perfectamente localizados e identificados al resto de implicados. Una sensación que, además, también se tiene entre los vecinos de la localidad.
Por estos mismos hechos se encuentra en prisión un hombre de 34 años que fue detenido en Albatera.
Registro
Polop amaneció ayer con la noticia de la segunda detención relacionada con el asesinato del que fue su alcalde, y que muchos de sus vecinos no conocían ya que el arresto se había producido en la tarde del domingo. La presencia de los medios de comunicación desató la curiosidad de muchos de ellos, y más cuando se supo que el detenido había sido trasladado por los agentes de la UCO a su domicilio, ubicado en el segundo piso de un edificio de la calle La Pilarica, en pleno centro urbano.
La llegada del apresado a su casa acompañado por cinco efectivos de la Benemérita se produjo poco antes de las doce del mediodía. El registro de la vivienda se prolongó por espacio de dos horas y a las 13.45 horas tres agentes de la UCO abandonaban el domicilio portando dos cajas con documentación encontrada en la casa, que fue introducida en los dos vehículos.
Poco después salió el acusado, esposado, y fue conducido en coche unos cincuenta metros hasta el parking privado en el que guardaba su automóvil, un Mercedes de color gris, que también fue registrado. Esta operación apenas duró diez minutos, tras la cual los investigadores abandonaron la localidad con Salvador R. G. con destino a la Comandancia de Alicante, donde seguía anoche.
Mientras tanto, su abogado se personó en la Comandancia aunque, según algunas fuentes, no pudo hablar con su defendido y al no conocer con detalle de que se le acusaba solicitó el "habeas corpus" para su cliente. Ahora el fiscal tiene un plazo de 24 horas para emitir su informe y darle traslado a la juez para que ésta resuelva sobre su concesión o no.
Conocido empresario
Salvador R. G. lleva afincado en Polop desde hace unos veinte años, según explicaron algunos vecinos, y tiene entre 40 y 50 años de edad. El segundo presunto implicado en el crimen de Alejandro Ponsoda es originario de Orihuela y propietario de la zapatería "El artesano de Polop", en la Plaza de los Xorros, aunque cuenta con otros establecimientos en Benidorm, El Campello y Orihuela, entre otras localidades. Además posee la propiedad de la franquicia "Salvador artesano", cuyas tiendas se extienden incluso a Roquetas de Mar en Almería.
De su vida personal, quienes le conocen señalaron que tiene dos hijos de su primera mujer y otro más de su segunda, una ciudadana rumana, de la que también está separado desde hace algún tiempo. Ninguno de los hijos vive con él.
Según el testimonio de algunos vecinos, Salvador R. G. es una persona muy conocida en el pueblo y no cuenta con antecedentes penales de ningún tipo. Su vivienda se encuentra a pocos metros de la zapatería que regenta, que ayer se encontraba abierta desde primera hora y cuyos empleados se enteraron de la noticia de la detención al llegar al local. Cerca de la zapatería, en la calle 9 de Octubre, se localiza el almacén de su negocio, el cual según los vecinos apenas tenía actividad en los últimos tiempos "porque las cosas no le iban bien". No obstante, hasta la pasada semana se le podía ver en el local manipulando el género.